Hay tipos que nunca necesitan estar en la primera línea. Nunca. Y hay tipos que tienen todo para estar en primera línea y, sin embargo, hacen lo suyo y lo lucen sin ponerse por delante de nadie ni de nada. Oscar Núñez fue uno de esos: un gran tipo que podría haber ocupado espacios de vana exposición, y no, no lo hizo. Sus personajes podían ser potentes y notorios, y así los encarnaba si lo eran, pero él no. Su presencia en un escenario era una cátedra de lo que es actuar: llevaba en su cuerpo esa maravilla (que de a poco desaparece en pos de tanta educación formal) que se llama oficio. Pero jamás se lo notaba por sobre sus colegas.
Oscar Núñez se murió hoy, mientras todas las miradas estaban puestas en la muerte de otro flaco. Y me atrevo a sospechar que no ha sido casualidad.
Chau. Oscar. Gracias por tu singular y nunca ostentado talento.
jueves, febrero 09, 2012
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario
*** Para publicar un comentario, NO USES ESTE FORMULARIO, pues no aparecerá. Seguí las instrucciones que se encuentran arriba, a la derecha, bajo el título "LINKEATE y/o COMENTÁ", y así será publicado.
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.