Pero hay alternativas. El domingo anterior, 11 de julio, recibí un mail de un grupo de teatro comunitario, El Épico de Floresta.
El grupo de teatro comunitario El Épico de Floresta no quiere quedar al margen del debate suscitado a raíz del próximo tratamiento de ley a favor del matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo.Ah, mirá vos. Setecientos y pico de caracteres, libreta de direcciones y clic en “enviar”. No hacía falta subir a escena Adiós, Roberto ni reestrenar Amor, valor, compasión o Shangay. Con un poco de imaginación y una acción concreta. Que habrá invitado a pensar a más de uno. Y de claro posicionamiento, que sí o sí hará tomar partido a quienes formen parte de ese grupo de teatro, porque es el grupo el que está hablando: o estás con el matrimonio igualitario o no sos de este grupo. Así de fácil. Y así de jugado.
Porque queremos una Argentina igualitaria y sin discriminación contra ninguna minoría.
Porque queremos que todas las parejas –y las familias ya constituidas por ellas– tengan los mismos derechos que las protejan.
Porque no queremos ser cómplices con nuestro silencio del oscurantismo y de las cruzadas al viejo estilo de la Inquisición del Medioevo, ya que fueron esas mismas voces las que apoyaron todas las dictaduras del siglo XX.
Por todo eso, el miércoles 14 de julio estaremos en el Congreso esperando la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario.
No digo que esta acción haya sido la única por el estilo en estos días; es la única de la que estuve al tanto. Tampoco que es la que hay que hacer sí o sí. Pero quería compartirla porque estoy convencido de que es muy positivo que, ante ciertos temas cruciales para el crecimiento de la sociedad, el teatro diga algo. Y no hace falta que improvise un explosivo panfleto dramático, ni siquiera que reabramos el debate sobre el teatro político, ni mucho menos que cavilemos acerca de si el teatro debe decir algo o no desde el escenario. Es tan fácil como comprometer lo que uno cree ante las personas que tiene en su agenda de mails, y así como les enviás el flyer de una obra, anunciás que el Teatro de la Sandía está a favor de la separación de la iglesia y el Estado, o que la Cooperativa Teatral Los Diletantes de Júpiter apoyan este o aquel proyecto de ley.
Es eso: una manera de comprometer la palabra y las ideas desde la actividad teatral sin exponer el hecho artístico. No es poco.
Y gracias por la acción, Épico de Floresta.
0 comentarios:
Publicar un comentario
*** Para publicar un comentario, NO USES ESTE FORMULARIO, pues no aparecerá. Seguí las instrucciones que se encuentran arriba, a la derecha, bajo el título "LINKEATE y/o COMENTÁ", y así será publicado.
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.