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miércoles, abril 07, 2010

políticas culturales // Este es el Colón que quiere Macri

¿Dónde estarán los y las titulares de abonos del Teatro Colón que bramaron su indignación cuando nuestro Primer Coliseo abrió sus puertas a expresiones artísticas que no fueran ópera, conciertos de música clásica y ballet? ¿Dónde estarán quienes sintieron amenazado el patrimonio cultural de la ciudad porque una clase media que ni siquiera usaba corbata accedía a esos palcos que habían sido exclusivos de la aristocracia porteña? Donde quiera que sea, la mayoría está bien callada. Y calla porque prefiere perder cualquier patrimonio urbano si ese es el precio de tener un gobierno que barra con los villeros, los cartoneros, los trapitos, los que merodean en un barrio que no es el suyo, los que participan de cualquier protesta social. Callan, miserables, lo que hubieran declamado como inaceptable si hubiese venido de la mano de un –para ellos– zurdo como Aníbal Ibarra: callan que el Colon está destruido y que las cámaras muestran por televisión lo que apenas permiten ver las visitas guiadas por Mauricio Macri o alguno de sus secuaces.
Así también calla el vocero natural de esa gente, el diario La Nación, que el pasado 29 de marzo dedicó un editorial de una liviandad vergonzante celebrando por anticipado la reapertura del Colón sin dedicar ni una palabra a sobreprecios en las obras, despidos, desaparición de piezas únicas y otros desaguisados que bordean el crimen; a la vez que impúdicamente invisibiliza los cuestionamientos que traslucían las notas que desde la sección Espectáculos de ese mismo diario le ha dedicado el periodista Alejandro Cruz a este asunto. Y así como el editorialista de La Nación, también callan y encubren estos tristes hechos muchos grandes generadores de opinión y creadores de “sentido común” que manipulan la realidad desde los grandes medios, complacientes con Macri y su último brazo ejecutor en esta cruzada, Pedro Pablo García Caffi.
Por eso, para escuchar otras voces, para ver otras miradas, es muy valioso el video de Preludio de un teatro, un documento realizado por Héctor Vidaurre y Esteban Giachero. Dura 23 minutos y se encuentra dividido en tres partes a las que accedés en los siguientes links:

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