Dice Wikipedia (no necesito más precisión para acercarme a este tema) que un agujero negro “es una región finita del espacio-tiempo provocada por una gran concentración de masa en su interior, con enorme aumento de la densidad, lo que provoca un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera los fotones de luz, puede escapar de dicha región”. Pues bien, de eso se trata lo que esta compañía nos trae desde Praga: el bar de una estación de servicio en el medio de un desierto de Estados Unidos es ese agujero negro.
En ese bar se generarán unas pocas situaciones al cruzarse paisanos y forasteros: la moza, un policía, una pareja joven, un encuestador, una estrella de televisión y su representante. Pero las consecuencias de acontecer en un agujero negro distorsionan el tiempo y la materia, por lo que la escena se repetirá una y otra vez, cada vez más acelerada, con alteraciones que incluso modifican los cuerpos. Y quizás hasta los cuerpos se encaminen hacia su desintegración. Un último personaje, un hombre mayor que los antes nombrados y ajeno a ellos, que misteriosamente pasa por fuera del bar, podría significar la insoslayable discontinuidad entre ese bar y el afuera.
Pero podemos suponer que hay mucho más que una linda analogía entre temas cosmológicos y la estructura del relato. No parece aventurado sospechar que también se están planteando ciertas hipótesis sobre el teatro, porque como agujero negro, es decir, como región que –además de poseer un espacio como la sala teatral– tiene un tiempo propio que se altera, se podría pensar si no es el mismo teatro el que distorsiona la materia, impide dar cuenta desde afuera de sus acontecimientos, y genera una atracción de la que nada escapa. Además, aquí el teatro dice de sí mismo que avanza o circula (circula sería más justo) gracias a esas redefinidas copias sin verse amenazado, como si estuviera muy a gusto en ese espacio final donde se torna complejo, repitiéndose sin ser el mismo.
Esta creación colectiva abreva indudablemente de fuentes cinematográficas entre las que no resulta difícil vislumbrar a David Lynch y Quentin Tarantino. Y ese bar en una estación de servicio en medio de la nada del territorio norteamericano remite de inmediato al Bar B Q de El bosque petrificado (Archie Mayo, 1936), pues ambos están habitados momentáneamente por un catálogo mínimo de personajes yanquis que sintetizan las sociedades de sus respectivas épocas.
El agujero negro es una obra entretenida, tan divertida como extraña, inteligente, actuada con una precisión asombrosa, y que al abrirse a muy distintas lecturas se transforma en un material decididamente inquietante.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de El agujero negro en este link a Alternativa Teatral.
martes, octubre 20, 2009
lunes, octubre 19, 2009
VII FIBA // Salsipuedes, de Cipriano Argüello Pitt
Los fondos de una casa pueblerina donde viven tres hermanas. Llega un hombre de visita; parece ser pretendiente de una de las hermanas. Pero entra otra de las hermanas con una gallina agarrada por las patas, colgando cabeza abajo, y comienza una competencia por ese varón. Vociferan, gesticulan con violencia. La gallina, que desconoce las intenciones de Cipriano Argüello Pitt, se asusta, se esfuerza inútilmente por liberarse, sacude sus alas.
Aunque no habrían pasado más de cinco minutos de iniciada la función, me levanto de mi butaca y me voy de la sala. No puedo esperar nada de alguien que expone a un animal a un maltrato para lograr un efecto de realismo en el escenario. Si el director no logra representar de otro modo lo cotidiano de esas mujeres, Salsipuedes, para mí, se terminó. Y terminó mal.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Salsipuedes en este link a Alternativa Teatral.
Aunque no habrían pasado más de cinco minutos de iniciada la función, me levanto de mi butaca y me voy de la sala. No puedo esperar nada de alguien que expone a un animal a un maltrato para lograr un efecto de realismo en el escenario. Si el director no logra representar de otro modo lo cotidiano de esas mujeres, Salsipuedes, para mí, se terminó. Y terminó mal.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Salsipuedes en este link a Alternativa Teatral.
sábado, octubre 17, 2009
VII FIBA // ATP, por la compañía Perro Rabioso
Un espacio de un blanco absoluto que se rompe con los cuerpos de tres intérpretes. Tres intérpretes neutros, mecánicamente obedientes a las órdenes que tienen escritas en sus respectivos listados, pegados sobre los laterales del espacio blanco. En cada serie tienen también una directiva sobre modificaciones en la indumentaria que van desde el sacarse una prenda o el calzado hasta estar totalmente desnudos. En cada serie se valen de micrófonos para generar sonidos (intervenidos en vivo) que nacen de sus movimientos y los animan. Una vez que la serie termina, vuelven a sus lugares originales, leen la nueva directiva, modifican su vestuario e inician la siguiente.
Ningún indicio da ATP de relato alguno. Esto es danza, danza pura, que plantea para sus intérpretes (Miguel Jaime, Mariana Marchesano y Santiago Turenne) una notable exigencia que bien resuelven, sumada al desafío de la intervención directa y simultánea del sonido que hace Francisco Lapetina. Un todo interesante en el que, sin embargo, la repetición de los momentos en que los artistas van al encuentro de sus instrucciones y se visten o desvisten se torna agobiante porque resulta en demasiado tiempo muerto. Y también suma en contra que la mirada de la directora, Tamara Cubas, no haya tenido en cuenta al espectador, pues se lo expone a una aridez con la que es imposible generar empatía alguna. Es decir: ATP es un trabajo técnicamente logrado, pero que parece levantar una y otra vez la cuarta pared para mantenernos lejos, muy lejos.
Un dato no menor: esta pieza montevideana se presentó en el páramo de Ciudad Cultural Konex, esa no-sala abierta y maltratadora en ese gran conventillo con pretensiones post industriales que no es menos abierto ni menos maltratador. Lo señalo porque indudablemente desapareció el quizás leve disfrute que se podría haber tenido de ATP en un espacio más respetuoso con el público.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de ATP en este link a Alternativa Teatral.
Ningún indicio da ATP de relato alguno. Esto es danza, danza pura, que plantea para sus intérpretes (Miguel Jaime, Mariana Marchesano y Santiago Turenne) una notable exigencia que bien resuelven, sumada al desafío de la intervención directa y simultánea del sonido que hace Francisco Lapetina. Un todo interesante en el que, sin embargo, la repetición de los momentos en que los artistas van al encuentro de sus instrucciones y se visten o desvisten se torna agobiante porque resulta en demasiado tiempo muerto. Y también suma en contra que la mirada de la directora, Tamara Cubas, no haya tenido en cuenta al espectador, pues se lo expone a una aridez con la que es imposible generar empatía alguna. Es decir: ATP es un trabajo técnicamente logrado, pero que parece levantar una y otra vez la cuarta pared para mantenernos lejos, muy lejos.
Un dato no menor: esta pieza montevideana se presentó en el páramo de Ciudad Cultural Konex, esa no-sala abierta y maltratadora en ese gran conventillo con pretensiones post industriales que no es menos abierto ni menos maltratador. Lo señalo porque indudablemente desapareció el quizás leve disfrute que se podría haber tenido de ATP en un espacio más respetuoso con el público.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de ATP en este link a Alternativa Teatral.
VII FIBA // El caso Danton, por el Teatr Polski
Un hombre en una bañera, su brazo derecho caído hacia fuera, su cabeza apoyada en su hombro derecho. Inevitable la asociación: es Marat, recién asesinado por Charlotte Corday, según lo ha instalado en nuestra imaginación el cuadro de Jacques-Louis David. Pero no, no está muerto. Y es Robespierre. Sin embargo, la imagen es un anuncio claro, porque todos van camino al baño de sangre, y en él morirán. Así comienza el espectáculo, exponiendo claramente que la locura ya está desatada.
Una escenografía hecha de cajas de cartón, madera y chapas nos propone una París pobre y precaria sobre la que pretende instalarse una implacable y definitiva justicia. El terror ya no se enseñorea en los palacios, sino que circula en los barrios bajos, oprimiendo también a los oprimidos de siempre. Y la revolución está en manos de quienes visten con elegancia y usan notables pelucas: parecería que ninguna clase dirigente ha salido del pueblo, y si alguna salió del pueblo, olvidó pronto su origen.
Estridente, vertiginosa, atroz y seductora, la puesta de este grupo que viene de Wroclaw, Polonia, ha sabido conjugar las contradicciones del período del Terror con una estética discordante pero potente en su elocuencia. Y el lucimiento indiscutible de un elenco que resiste todo, incluso la algo desmedida duración del espectáculo y ese innecesario y empobrecedor final, confuso, agónico, dilatado inútilmente, que obliga a hacer un esfuerzo para recordar las bondades de lo que aconteció hasta su desatinada irrupción.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de El caso Danton en este link a Alternativa Teatral.
Una escenografía hecha de cajas de cartón, madera y chapas nos propone una París pobre y precaria sobre la que pretende instalarse una implacable y definitiva justicia. El terror ya no se enseñorea en los palacios, sino que circula en los barrios bajos, oprimiendo también a los oprimidos de siempre. Y la revolución está en manos de quienes visten con elegancia y usan notables pelucas: parecería que ninguna clase dirigente ha salido del pueblo, y si alguna salió del pueblo, olvidó pronto su origen.
Estridente, vertiginosa, atroz y seductora, la puesta de este grupo que viene de Wroclaw, Polonia, ha sabido conjugar las contradicciones del período del Terror con una estética discordante pero potente en su elocuencia. Y el lucimiento indiscutible de un elenco que resiste todo, incluso la algo desmedida duración del espectáculo y ese innecesario y empobrecedor final, confuso, agónico, dilatado inútilmente, que obliga a hacer un esfuerzo para recordar las bondades de lo que aconteció hasta su desatinada irrupción.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de El caso Danton en este link a Alternativa Teatral.
VII FIBA // Presentación del libro de la VI Edición del Premio Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia
Miércoles 14, 16 horas, Centro Cultural Ricardo Rojas. Acto de presentación del volumen que incluye las obras ganadoras del Premio Germán Rozenmacher. Aunque la programación del FIBA anuncia la participación de Griselda Gambaro, Mauricio Kartun y Luis Cano (como miembros del jurado), y Rubén Szuchmacher y Alberto Ligaluppi (directores del FIBA), de estos sólo estuvo presente Szuchmacher junto a las autoras premiadas, Mariana Eva Pérez y Natalia Carmen Casielles, y el responsable del área teatro del Rojas, Matías Umpierrez. Luego se invitó a sumarse a quienes recibieron las menciones especiales, Flavia Gresores y Patricio Abadi.
Todos contentos, todas contentas. Y aquí no ha pasado nada. Pese a que pasaron varias cosas.
Si no leíste las notas que al respecto fueron aquí publicadas, hacé clic acá y enterate de las irregularidades con que fue elegida la obra ganadora, Peaje, de Pérez, y otro clic acá para leer la “respuesta” muy tardía que dio Viviana Cantoni (Directora General de Festivales y, por ende, responsable de la aplicación del reglamento del concurso) sobre el punto.
Todos contentos, todas contentas. Y aquí no ha pasado nada. Pese a que pasaron varias cosas.
Si no leíste las notas que al respecto fueron aquí publicadas, hacé clic acá y enterate de las irregularidades con que fue elegida la obra ganadora, Peaje, de Pérez, y otro clic acá para leer la “respuesta” muy tardía que dio Viviana Cantoni (Directora General de Festivales y, por ende, responsable de la aplicación del reglamento del concurso) sobre el punto.
viernes, octubre 16, 2009
6º Argentino de Teatro // Programación
Del miércoles 4 al domingo 8 de noviembre se llevará a cabo el 6º Argentino de Teatro, festival organizado por la Secretaría de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral.
La siguiente es la programación que ofrece esta edición del Argentino de Santa Fe.
Miércoles 4
20 hs.: Una tragedia argentina, de Daniel Dalmaroni. Dirección: Luis “Lito” Senkman. Producción 2008 de la Comedia UNL. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
21:30 hs.: Ala de criados, escrita y dirigida por Mauricio Kartun. En la Sala Mayor del Teatro Municipal.
Jueves 5
20 y 23 hs.: Amor a tiros, con dramaturgia y dirección de Bernardo Cappa. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
21:30 hs.: Lote 77, con dramaturgia y dirección de Marcelo Minino. En el Teatro de La Abadía.
Viernes 6
20 y 23 hs.: La temperatura, con dramaturgia y dirección de Gustavo Guirado. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
21:30 hs.: Así da gusto, de y por Ana María Bovo. En la Sala Mayor del Foro Cultural.
Sábado 7
18 hs.: Bardo criollo, dramaturgia colectiva con dirección de Richard Riveiro. En el Centro Cultural Provincial.
20 y 23:30 hs.: La de Vicente López, con dramaturgia y dirección de Julio Chávez. En la Sala Marechal del Foro Cultural.
21:30 hs: El jardín de los cerezos, de Anton Chéjov, dirigida por Luciano Delprato. En la Sala Mayor del Foro Cultural.
Domingo 8
18 hs.: Payasadas, dramaturgia colectiva con dirección de Ricardo Sobral, En la Sala Mayor del Teatro Municipal.
20 hs.: Un simio oscuro, de María Rosa Pfeiffer, con dirección de Gustavo Azar. En la Sala Saer del Foro Cultural.
21:30 hs.: La muerte de Danton, de Georg Büchner, dirigida por Luciano Delprato. Producción 2009 de la Comedia UNL. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
Otras actividades
Homenaje a Carlos Pais: Buenos amigos, de Carlos Pais (teatro leído). El jueves 5 a las 18 en la Sala Saer del Foro Cultural.
Homenaje a Oscar Fessler: proyección del documental Schiku. Oscar Fessler, biografía de un sembrador, de Ernesto Torchia. El viernes 6 a las 18 en la Sala Saer del Foro Cultural.
Charlas abiertas con los elencos y Critea (Asociación de Críticos Teatrales). Del jueves 5 al domingo 8 a las 10:30, en el entrepiso del Foro Cultural.
La siguiente es la programación que ofrece esta edición del Argentino de Santa Fe.
Miércoles 4
20 hs.: Una tragedia argentina, de Daniel Dalmaroni. Dirección: Luis “Lito” Senkman. Producción 2008 de la Comedia UNL. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
21:30 hs.: Ala de criados, escrita y dirigida por Mauricio Kartun. En la Sala Mayor del Teatro Municipal.
Jueves 5
20 y 23 hs.: Amor a tiros, con dramaturgia y dirección de Bernardo Cappa. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
21:30 hs.: Lote 77, con dramaturgia y dirección de Marcelo Minino. En el Teatro de La Abadía.
Viernes 6
20 y 23 hs.: La temperatura, con dramaturgia y dirección de Gustavo Guirado. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
21:30 hs.: Así da gusto, de y por Ana María Bovo. En la Sala Mayor del Foro Cultural.
Sábado 7
18 hs.: Bardo criollo, dramaturgia colectiva con dirección de Richard Riveiro. En el Centro Cultural Provincial.
20 y 23:30 hs.: La de Vicente López, con dramaturgia y dirección de Julio Chávez. En la Sala Marechal del Foro Cultural.
21:30 hs: El jardín de los cerezos, de Anton Chéjov, dirigida por Luciano Delprato. En la Sala Mayor del Foro Cultural.
Domingo 8
18 hs.: Payasadas, dramaturgia colectiva con dirección de Ricardo Sobral, En la Sala Mayor del Teatro Municipal.
20 hs.: Un simio oscuro, de María Rosa Pfeiffer, con dirección de Gustavo Azar. En la Sala Saer del Foro Cultural.
21:30 hs.: La muerte de Danton, de Georg Büchner, dirigida por Luciano Delprato. Producción 2009 de la Comedia UNL. En la Sala Maggi del Foro Cultural.
Otras actividades
Homenaje a Carlos Pais: Buenos amigos, de Carlos Pais (teatro leído). El jueves 5 a las 18 en la Sala Saer del Foro Cultural.
Homenaje a Oscar Fessler: proyección del documental Schiku. Oscar Fessler, biografía de un sembrador, de Ernesto Torchia. El viernes 6 a las 18 en la Sala Saer del Foro Cultural.
Charlas abiertas con los elencos y Critea (Asociación de Críticos Teatrales). Del jueves 5 al domingo 8 a las 10:30, en el entrepiso del Foro Cultural.
jueves, octubre 15, 2009
VII FIBA // Nursing. Elemental. Manual de procedimientos, de La Lid Teatro
Un acto multitudinario en el momento de máximo fervor que haya despertado el justicialismo. No es un acto del pueblo peronista: es un acto del pueblo, que es peronista. Tres enfermeras expectantes. Ellas, que se distinguen por sus uniformes, en medio del pueblo se saben pueblo. Tiempo envidiable cualquiera en el que el pueblo esté feliz de ser pueblo.
Aparece Evita y se les ilumina la cara: ellas la ven con los ojos del alma, la admiran, le agradecen, la aman. Es más: vemos a Eva gracias a como ellas la miran. La alegría las desborda, y no es para menos: en ese país nuevo, insospechado un decenio atrás, ser mujer y ser trabajadora tiene un significado
En el hospital, las tres enfermeras ocupan distintas jerarquías. No parece aventurado suponer que Garmendia es la que tiene más experiencia, pero que Teresa la ha superado en el escalafón sanitario por su reciente, profesional y moderna formación en la Escuela de Enfermeras que –nada es casual– fundó Evita. En tanto que Alicia está por recibirse, pero su calidad de novata no aminora sus bríos. Y lidiando en pequeñas internas entre ellas, tan pequeñas como el modo de doblar toallas, pasan sus días al servicio de la salud pública.
Hacia el final, la irrupción de momentos aciagos (con real resonancia histórica, como la muerte de Evita, aunque por demás dramáticos para el tono que venia desarrollándose) une a las tres en un vínculo inesperado: la competencia ha dejado paso a la solidaridad. Procedimiento tan de Perogrullo que no aparece en ningún manual.
María Fernanda Tarletta, Naty Díaz y Nora Cerro se presentan en escena como inagotables manantiales de propuestas en sus respectivas actuaciones. El largo trabajo de investigación que encararon para crear esta pieza las ha moldeado en profundidad, y el público lo agradece a cada momento porque a cada momento está recibiendo más de ellas. Es que, sin dudas, la mejor manera de contar una historia de enfermeras es contándola desde la entrega y la generosidad.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Nursing. Elemental. Manual de procedimientos en este link a Alternativa Teatral.
Aparece Evita y se les ilumina la cara: ellas la ven con los ojos del alma, la admiran, le agradecen, la aman. Es más: vemos a Eva gracias a como ellas la miran. La alegría las desborda, y no es para menos: en ese país nuevo, insospechado un decenio atrás, ser mujer y ser trabajadora tiene un significado
En el hospital, las tres enfermeras ocupan distintas jerarquías. No parece aventurado suponer que Garmendia es la que tiene más experiencia, pero que Teresa la ha superado en el escalafón sanitario por su reciente, profesional y moderna formación en la Escuela de Enfermeras que –nada es casual– fundó Evita. En tanto que Alicia está por recibirse, pero su calidad de novata no aminora sus bríos. Y lidiando en pequeñas internas entre ellas, tan pequeñas como el modo de doblar toallas, pasan sus días al servicio de la salud pública.
Hacia el final, la irrupción de momentos aciagos (con real resonancia histórica, como la muerte de Evita, aunque por demás dramáticos para el tono que venia desarrollándose) une a las tres en un vínculo inesperado: la competencia ha dejado paso a la solidaridad. Procedimiento tan de Perogrullo que no aparece en ningún manual.
María Fernanda Tarletta, Naty Díaz y Nora Cerro se presentan en escena como inagotables manantiales de propuestas en sus respectivas actuaciones. El largo trabajo de investigación que encararon para crear esta pieza las ha moldeado en profundidad, y el público lo agradece a cada momento porque a cada momento está recibiendo más de ellas. Es que, sin dudas, la mejor manera de contar una historia de enfermeras es contándola desde la entrega y la generosidad.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Nursing. Elemental. Manual de procedimientos en este link a Alternativa Teatral.
VII FIBA // Il fait mauvais... llueve, de la Compañía Teodora Ciega Caníbal
Son cinco personas. No sabemos quiénes son ni qué hacen. Hay, evidentemente, una situación bélica como trasfondo. Aunque se escuchan palabras en francés, podría tratarse de cualquier guerra (la Civil Española, la Primera o la Segunda Mundial, la de los Balcanes) o de todas: no difieren entre ellas en el desamparo que provocan en la población, el miedo, lo cotidiano vaciado de sentido, la supervivencia más básica como fin ultimo. Y todas esas monstruosidades antihumanas provocan a su vez una permanente extrañeza en los cuerpos y en las reacciones de las víctimas, porque lo cultural queda arrasado por la circunstancia.
Son cinco personas que no pueden generar una acción que luego sea relatada (no pueden generarlo los personajes, por eso no lo generan los artistas en el escenario). Esto es pura materia, puros cuerpos, puros movimientos. Hay algo de realidad deforme y alarmante que no se nombra, porque es tan horrenda que no tiene nombre.
Oriunda de San Miguel de Tucumán, esta compañía asumió el doble desafío de una dramaturgia apenas sugerida y una puesta poco convencional. Así, el espectáculo descarga todo su peso en esos cinco cuerpos, los cuerpos de esas cinco personas que han asumido por igual la autoría, la interpretación y la dirección: Alejandro Garay, Diego Bernachi, Huerto Rojas Paz, María Dolores Robles y Mauricio Jorrat.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Il fait mauvais... llueve en este link a Alternativa Teatral.
Son cinco personas que no pueden generar una acción que luego sea relatada (no pueden generarlo los personajes, por eso no lo generan los artistas en el escenario). Esto es pura materia, puros cuerpos, puros movimientos. Hay algo de realidad deforme y alarmante que no se nombra, porque es tan horrenda que no tiene nombre.
Oriunda de San Miguel de Tucumán, esta compañía asumió el doble desafío de una dramaturgia apenas sugerida y una puesta poco convencional. Así, el espectáculo descarga todo su peso en esos cinco cuerpos, los cuerpos de esas cinco personas que han asumido por igual la autoría, la interpretación y la dirección: Alejandro Garay, Diego Bernachi, Huerto Rojas Paz, María Dolores Robles y Mauricio Jorrat.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Il fait mauvais... llueve en este link a Alternativa Teatral.
miércoles, octubre 14, 2009
VII FIBA // Blut!, una pareja de sangre, de Pata de Musa Teatro
Marta y Ernesto. Los une la sangre y los une la herencia. Herencia de sangre y herencia comercial: papá y mama les dejaron un restorán. Como si ya poco fuese lo que dejan papá y mamá, encima el boliche. Como en la cocina, un poco de esto y un poco de eso otro, un poco hijos, un poco hermanos, un poco esposos. Y en todos estos vínculos desbarrancan, se pierden, se molestan. Cosas de familia, ni más ni menos.
Con crueldad, humor e irreverencia, Esteban Goicoechea propone su texto como el lado de atrás de un tapiz: colores sin formas, hebras sueltas y nudos que sostienen el lado que debe ser visto, el presentable en sociedad. Y no hay manera de imaginar cómo será aquel viendo este.
El mismo autor protagoniza esta puesta –que viene de Rosario– junto a Paola Chávez, logrando ambos un intenso y siempre sorpresivo duelo.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Blut!, una pareja de sangre en este link a Alternativa Teatral.
Con crueldad, humor e irreverencia, Esteban Goicoechea propone su texto como el lado de atrás de un tapiz: colores sin formas, hebras sueltas y nudos que sostienen el lado que debe ser visto, el presentable en sociedad. Y no hay manera de imaginar cómo será aquel viendo este.
El mismo autor protagoniza esta puesta –que viene de Rosario– junto a Paola Chávez, logrando ambos un intenso y siempre sorpresivo duelo.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Blut!, una pareja de sangre en este link a Alternativa Teatral.
VII FIBA // La Comisión Central de la Infancia, de David Lescot
David Lescot aparece en medio de la boca del escenario, sentado en un taburete alto, una guitarra eléctrica a su lado. Con voz agradable y el respetable esfuerzo de hablar en un casi perfecto porteño con acento francés, nos cuenta de aquel emprendimiento que, finalizada la Segunda Guerra Mundial, concretaron los judíos comunistas para proteger y educar a los huérfanos que había dejado la contienda, niñas y niños que sobrevivieron al hambre, el frío y el desamparo. Funcionó en toda Francia, se llamó Comisión Central de la Infancia y basta con situarnos en 1945 para comprender la inmensidad de la tarea pero también la necesidad de pensar que era posible un mundo mejor para siquiera poder empezar cada mañana. Y esa ilusión permaneció por muchos años, alimentada por una esperanza obstinada y militante.
David Lescot nació en 1971. Sus veranos estuvieron marcados por las colonias de vacaciones de la Comisión. La experiencia infantil que se extendió hasta la adolescencia le ilumina ahora el rostro y endulza sus canciones. A quién no, alentado y acompañado en el camino hacia un futuro fraterno como lo estuvo él. Pero en 1988 se termina aquel sueño, y el último verano de la Comisión encuentra a Lescot con 17 años. Es el adiós definitivo a la infancia del futuro artista: las puertas de la juventud abren camino hacia la adultez. Es el adiós definitivo al trabajo de la Comisión Central de la Infancia: los falsos pregones de un mundo unipolar y sin ideologías ya comienzan a derribar los sueños de inclusión.
David Lescot no pretende ser más que un trovador que llega, cuenta algo maravilloso y aleccionador, ya casi legendario, y sigue su camino. Y qué bien que lo hace: con extrema economía de recursos, genera en el escenario todo lo necesario para dar vida a su relato, seductor y a la vez transmisor de la fuerte seducción de aquel idealismo que sostuvo por tantos años la bella tarea de la Comisión Central de la Infancia.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de La Comisión Central de la Infancia en este link a Alternativa Teatral.
David Lescot nació en 1971. Sus veranos estuvieron marcados por las colonias de vacaciones de la Comisión. La experiencia infantil que se extendió hasta la adolescencia le ilumina ahora el rostro y endulza sus canciones. A quién no, alentado y acompañado en el camino hacia un futuro fraterno como lo estuvo él. Pero en 1988 se termina aquel sueño, y el último verano de la Comisión encuentra a Lescot con 17 años. Es el adiós definitivo a la infancia del futuro artista: las puertas de la juventud abren camino hacia la adultez. Es el adiós definitivo al trabajo de la Comisión Central de la Infancia: los falsos pregones de un mundo unipolar y sin ideologías ya comienzan a derribar los sueños de inclusión.
David Lescot no pretende ser más que un trovador que llega, cuenta algo maravilloso y aleccionador, ya casi legendario, y sigue su camino. Y qué bien que lo hace: con extrema economía de recursos, genera en el escenario todo lo necesario para dar vida a su relato, seductor y a la vez transmisor de la fuerte seducción de aquel idealismo que sostuvo por tantos años la bella tarea de la Comisión Central de la Infancia.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de La Comisión Central de la Infancia en este link a Alternativa Teatral.
martes, octubre 13, 2009
VII FIBA // Juan la suerte, de Bertolt Brecht, por el ThéâTre de NéNéKa
No, no está mal copiado; es así, con mayúsculas en el medio: ThéâTre de NéNéKa. Caprichosas y pretendidamente contestatarias grafías a las que nos acostumbraron grafitis y nicks de adolescentes. Pues bien, con esto ya se nos adelanta algo de este trabajo venido desde Ajaccio, Córcega.
Un texto inconcluso y hasta la década pasada desconocido de Bertolt Brecht es tomado por la compañía de las mayúsculas insurrectas y metido por la fuerza en un formato de recital rockero (aunque dicen los que saben que es bastante punk). Una puesta rebelde sin causa, una exhibición de que rompo todo y lo hago como quiero.
El Juan en cuestión encuentra una bolsa de oro y ve comerciando hasta quedarse con nada. Pero la crítica mirada del autor alemán sobre los vergonzantes horrores del mercado queda aquí opacada por el envase que, ¡vaya paradoja!, tiene más de marketing que de aporte real al relato.
Estos corsos han sido puro desfile y máscara. ¿Brecht? Bien distanciado, gracias.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Juan la suerte en este link a Alternativa Teatral.
Un texto inconcluso y hasta la década pasada desconocido de Bertolt Brecht es tomado por la compañía de las mayúsculas insurrectas y metido por la fuerza en un formato de recital rockero (aunque dicen los que saben que es bastante punk). Una puesta rebelde sin causa, una exhibición de que rompo todo y lo hago como quiero.
El Juan en cuestión encuentra una bolsa de oro y ve comerciando hasta quedarse con nada. Pero la crítica mirada del autor alemán sobre los vergonzantes horrores del mercado queda aquí opacada por el envase que, ¡vaya paradoja!, tiene más de marketing que de aporte real al relato.
Estos corsos han sido puro desfile y máscara. ¿Brecht? Bien distanciado, gracias.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Juan la suerte en este link a Alternativa Teatral.
domingo, octubre 11, 2009
VII FIBA // Crónica sentimental de España, de Xavier Albertí
Las canciones son como fotos: pueden gustar o no, pero no mienten. Sencilla idea que este espectáculo sostiene –y hasta podríamos decir que demuestra, si ese fuera el interés– para exhibir la España que fue desde la pérdida del siglo XX hasta su fin. (Vale que aclarar la arbitraria cronología que plantea quien escribe: el siglo XX se perdió con la Guerra Civil Española, y está terminando como puede desde hace veinte años.)
No es difícil seguir el derrotero de esta pieza: alcanza con dejarse llevar por las canciones. Es como si para marcar tres hitos de la historia reciente argentina eligiéramos, por ejemplo, la estupidez disciplinante de Palito Ortega, la festiva y audaz seducción de Virus, y el hueco pero socialmente aplacador desafío de la cumbia villera: ongañiato, primavera democrática y post menemato fielmente retratados.
Así, con lo popular, incluso con esos negados frutos del arte que solo recogen las amas de casa en sus tarareos, estos españoles rebosantes de gracia despliegan esta crónica que, siendo sentimental, al desplegarse se manifiesta social y política y cultural.
Si vale aquello de “pintá tu aldea y pintarás el mundo”, sin duda vale también “cantá tu pueblo y cantarás el mundo”. Pero Crónica sentimental de España pierde un poco en este punto porque se vale, además, de referencias que no son expuestas sino solo mencionadas; es decir: cuando pinta su aldea (cuando canta sus canciones), estamos contenidos, pero cuando cita a los pintores de la aldea (las no pocas veces que habla de cantantes, de personales populares, de programas de televisión), nos deja fuera a quienes no vivimos (en) esa España.
Gana, de todos modos, el festejo de tan sencilla propuesta para mostrar por dónde y cómo anduvo caminando la sociedad española (y de alguna manera también el mundo, por supuesto) en los últimos setenta años.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Crónica sentimental de España en este link a Alternativa Teatral.
No es difícil seguir el derrotero de esta pieza: alcanza con dejarse llevar por las canciones. Es como si para marcar tres hitos de la historia reciente argentina eligiéramos, por ejemplo, la estupidez disciplinante de Palito Ortega, la festiva y audaz seducción de Virus, y el hueco pero socialmente aplacador desafío de la cumbia villera: ongañiato, primavera democrática y post menemato fielmente retratados.
Así, con lo popular, incluso con esos negados frutos del arte que solo recogen las amas de casa en sus tarareos, estos españoles rebosantes de gracia despliegan esta crónica que, siendo sentimental, al desplegarse se manifiesta social y política y cultural.
Si vale aquello de “pintá tu aldea y pintarás el mundo”, sin duda vale también “cantá tu pueblo y cantarás el mundo”. Pero Crónica sentimental de España pierde un poco en este punto porque se vale, además, de referencias que no son expuestas sino solo mencionadas; es decir: cuando pinta su aldea (cuando canta sus canciones), estamos contenidos, pero cuando cita a los pintores de la aldea (las no pocas veces que habla de cantantes, de personales populares, de programas de televisión), nos deja fuera a quienes no vivimos (en) esa España.
Gana, de todos modos, el festejo de tan sencilla propuesta para mostrar por dónde y cómo anduvo caminando la sociedad española (y de alguna manera también el mundo, por supuesto) en los últimos setenta años.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Crónica sentimental de España en este link a Alternativa Teatral.
VII FIBA // Patchagonia, por la compañía Les Ballets C. de la B.
Cuando miramos la vida, una vida, cualquier forma de vida en los territorios desérticos, nos encontramos necesariamente con su soledad, su desconexión, su imposibilidad de integración. No importa que esté rodeada de otras vidas: siempre parecerá aislada. La imagen de los beduinos en caravana explicita esto: van todos juntos, pero no parece haber entre ellos más vínculo que el recorrido. El desierto impone lejanía incluso entre los cercanos.
Esto se percibe en Patchagonia, que impacta con su aridez espacial poblada como por salpicones de soledades que no dejan de ser tales ni cuando se topan unas con otras. Pero esto no es apenas un significado o una recreación, sino que es también una permanente realidad en el escenario que impide cualquier tipo de organicidad, como si se tratase del resultado de un casting envidiable: las individualidades son excepcionales, pero aún no acontece nada entre ellos, sino solo lo que puede acontecer en ellos.
Tampoco ayuda al espectáculo cierta elección por quedarse a mitad de camino entre la central y pequeña Bélgica (de donde viene Patchagonia) y la inconmensurable y periférica Patagonia (recordemos que la coreógrafa, Lisi Estaras, es argentina). El aporte de Guy Cools en la dramaturgia queda siempre por detrás de las inmensas virtudes artísticas de cada intérprete –ya sean músicos o bailarines– que, sin dudas, es lo mejor que ofrece esta propuesta. Y no es poco, aun sospechando que de haber sido convocados para una pieza más sólida, mejor definida, estos artistas hubiesen dado por resultado una obra asombrosa e inolvidable.
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Esto se percibe en Patchagonia, que impacta con su aridez espacial poblada como por salpicones de soledades que no dejan de ser tales ni cuando se topan unas con otras. Pero esto no es apenas un significado o una recreación, sino que es también una permanente realidad en el escenario que impide cualquier tipo de organicidad, como si se tratase del resultado de un casting envidiable: las individualidades son excepcionales, pero aún no acontece nada entre ellos, sino solo lo que puede acontecer en ellos.
Tampoco ayuda al espectáculo cierta elección por quedarse a mitad de camino entre la central y pequeña Bélgica (de donde viene Patchagonia) y la inconmensurable y periférica Patagonia (recordemos que la coreógrafa, Lisi Estaras, es argentina). El aporte de Guy Cools en la dramaturgia queda siempre por detrás de las inmensas virtudes artísticas de cada intérprete –ya sean músicos o bailarines– que, sin dudas, es lo mejor que ofrece esta propuesta. Y no es poco, aun sospechando que de haber sido convocados para una pieza más sólida, mejor definida, estos artistas hubiesen dado por resultado una obra asombrosa e inolvidable.
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sábado, octubre 10, 2009
VII FIBA // La secreta obscenidad de cada día, de Marco Antonio de la Parra, según Patricia Reyna
En una plaza, dos hombres alegan derechos sobre un banco que no es uno más, pues ofrece la mejor visual de la salida de las escolares a las que esperan con pilotos y sin pantalones para dar cauce a su muelle perversión: exhibicionismo. En el fragor de la pelea por ese espacio estratégico, se presentan y se reconocen: Karl Marx y Sigmund Freud. Estos señores que tanto han modificado la mirada y la comprensión sobre la sociedad y el sexo tienen ahora este comportamiento que implica una perversión desarrollada en un espacio público y la apropiación de un bien común como es ese banco de la plaza. Si no son realmente quienes dicen ser, estamos ante un par de farsantes como tantos otros que se montan en títulos y nombres ajenos. Pero si en verdad son Marx y Freud, ¿qué ha hecho nuestro siglo XX de esos sujetos? ¿De qué manera los hemos degradado como para que se hayan convertido en estos dos viejos degenerados? ¿Les ha tocado vivir algo tan terrible como para explicar su vida actual? ¿Cómo sobreviven en una ciudad latinoamericana? ¿Y cómo sobrevivieron a los embates de las dictaduras del continente, que tanto recelo tenían de sus doctrinas?
Notables las composiciones (bien arraigadas en la casi desentendida crudeza de la dramaturgia) de Silvio Rodas y Juan Carlos Moreno, quienes interpretan a esos dos monstruos tan oscuros como poderosamente atractivos con creciente entrega, explotando lo humorístico en dosis permanentes que no opacan lo áspero de esos personajes y de sus acciones. Así ha tomado vida en el Festival Internacional de Buenos Aires este texto que viene de Chile, en una puesta que viene de Paraguay, con una historia que –desgraciadamente– se asoma desde cualquier ventana sudamericana.
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Notables las composiciones (bien arraigadas en la casi desentendida crudeza de la dramaturgia) de Silvio Rodas y Juan Carlos Moreno, quienes interpretan a esos dos monstruos tan oscuros como poderosamente atractivos con creciente entrega, explotando lo humorístico en dosis permanentes que no opacan lo áspero de esos personajes y de sus acciones. Así ha tomado vida en el Festival Internacional de Buenos Aires este texto que viene de Chile, en una puesta que viene de Paraguay, con una historia que –desgraciadamente– se asoma desde cualquier ventana sudamericana.
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viernes, octubre 09, 2009
VII FIBA // Mi muñequita (la farsa), de Gabriel Calderón, por la Compañía Complot
“Hay más. Siempre hay más.” Así lo dice el mayordomo. Y sabe de lo que habla: siempre hay más en esta familia a la que vamos descubriendo desde una fachada inicial en la que mamá, papá, tío, nena, su muñequita y el mismo mayordomo se exhiben en una coreografía tan feliz que bien podrían ser una versión rioplatense de los Von Trapp. Gente muy bella, sin dudas, que desborda felicidad de fachada posmo con toques de final feliz del Hollywood de los años dorados.
Pero una primera situación que parece cotidiana rompe esa plástica armonía y revela grietas profundas que alcanzan los cimientos de esta familia. Y así vemos casi en simultáneo las erupciones que manan de tanta miseria presionada por años para que no alcanzara la superficie de ese hogar.
La nena no lo es tanto: ha involucionado hasta volverse una nena y poder así sobrevivir a lo que ha debido soportar de su familia. Sin embargo, ella encuentra en su muñequita la herramienta para permitir que aflore todo lo que no condice con su inocencia patológica.
De papá, mamá y el tío iremos conociendo sus respectivas situaciones actuales en el entramado familiar –donde por conveniencia de todos el concepto de obscenidad ha sido borrado– junto a un pasado que los explica (sin que el relato los acuse o los justifique) y las consecuencias que se desgranan ante la cándida mirada de la nena y su otro yo de juguete.
Terrible, grotesca, lacerante, Mi muñequita (la farsa) es un espectáculo montevideano que no evoca nada que resulte ajeno a cualquier porteño. Cuenta con un estupendo elenco que torna seductor cada personaje, logrando así sostener un fuerte vínculo con el público aun en los momentos más abyectos de esos seres que, finalmente, también son muñequitos manipulados por sus propias ansias de vengarse, de humillar, de destruir.
Y aún hay más, siempre hay más.
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Pero una primera situación que parece cotidiana rompe esa plástica armonía y revela grietas profundas que alcanzan los cimientos de esta familia. Y así vemos casi en simultáneo las erupciones que manan de tanta miseria presionada por años para que no alcanzara la superficie de ese hogar.
La nena no lo es tanto: ha involucionado hasta volverse una nena y poder así sobrevivir a lo que ha debido soportar de su familia. Sin embargo, ella encuentra en su muñequita la herramienta para permitir que aflore todo lo que no condice con su inocencia patológica.
De papá, mamá y el tío iremos conociendo sus respectivas situaciones actuales en el entramado familiar –donde por conveniencia de todos el concepto de obscenidad ha sido borrado– junto a un pasado que los explica (sin que el relato los acuse o los justifique) y las consecuencias que se desgranan ante la cándida mirada de la nena y su otro yo de juguete.
Terrible, grotesca, lacerante, Mi muñequita (la farsa) es un espectáculo montevideano que no evoca nada que resulte ajeno a cualquier porteño. Cuenta con un estupendo elenco que torna seductor cada personaje, logrando así sostener un fuerte vínculo con el público aun en los momentos más abyectos de esos seres que, finalmente, también son muñequitos manipulados por sus propias ansias de vengarse, de humillar, de destruir.
Y aún hay más, siempre hay más.
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VII FIBA // Mujer asfalto, de Alain Kamal Martial, según Lucrecia Paco
La historia de todo pueblo, ya lo sabemos, no sólo explica su presente y su porvenir, sino que también los encamina. Los pasados siglos de opresión y saqueo colonial y el aplastamiento de naciones debido al vil negocio de la esclavitud en África no se han esfumado con los movimientos independentistas que se iniciaron hace más de medio siglo. También sabemos del disciplinamiento que instala el abuso, que llega a ser admirado, deseado e imitado por quien padece o padeció ese abuso.
Mozambique, Maputo, una calle, una esquina. Ahí está ella, bajo su farol; ese es su lugar de trabajo. Ella sabe bien lo que significa ser puta: es aceptar ser una cosa al servicio de otro por dinero. Su cuerpo es mercancía. La esclavitud que el capitalismo acepta y promueve, desde Berlusconi hasta el fiolo del último puterío del más olvidado puerto.
Ella lo sabe bien: el que paga no tiene derecho a todo, pero es muy probable que se arrogue ese derecho. A todo, aunque no se le ofrezca todo ni se haya convenido todo. Derecho a cualquier práctica sexual, a cualquier parafilia, a ser violento, a lastimar. Ser puta es ser esclava. Y disciplina a los demás y ejemplifica: “Porque te pago, puedo ser peor con vos”.
En Mujer asfalto no hay lugar para la poesía. Todo es crudo, frontal, doloroso. La poderosa interpretación de Lucrecia Paco genera una belleza inquietante porque cautiva con su modo de relatar a la vez que nos enrostra lo intolerable de lo que relata. La acompaña el músico Cheny wa Gune con unas bellas melodías y canciones cuyas letras probablemente aportaran sentido a esta puesta, pero que por algún motivo quedaron fuera de la traducción simultánea, al igual que cuando la actriz habla en una lengua que no era la portuguesa. Es decir: cuanto más necesaria era la traducción en el panel, no estaba.
Y es necesario señalar algo más que no corresponde al trabajo artístico pero que sí lo ha limitado: las pésimas condiciones que impone un espacio miserable como el Centro Cultual Konex, que solo por el marketing y la mirada distraída de algunos inspectores (tan detallistas en otras salas teatrales) no es considerado un criadero de ratas. Para este espectáculo se utilizó la antesala de la sala A, un lugar desagradable, abierto en uno de sus laterales por donde se filtraba el frío y los gritos de algunos empleados de la casa, muchachos con mucho handy que, al rato de haber estado obligando a los espectadores a hacer contorsiones para llenar esas gradas inhabitables que pusieron a modo de platea (y en las que deben haber calculado más gente de la que en verdad entraba), olvidaron que había un espectáculo y se pusieron a charlar en voz alta y por ahí nomás. Un desacierto haber elegido ese compendio de galpones que sirven para cazar esnobs como una de las sedes del FIBA. Los artistas mozambiqueños no lo merecían. Y el público tampoco, pues su disfrute se vio limitado por las incomodidades del centro cultural de una fundación que maneja millones pero que ni siquiera puede solucionar la permanente inundación que desde hace años se luce en el baño de varones, por dar un mínimo ejemplo.
Mujer asfalto es un profundo espectáculo que fue en parte lesionado por el espacio al que se lo confinó y por el clima que ese espacio genera en el público.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Mujer asfalto en este link a Alternativa Teatral.
Mozambique, Maputo, una calle, una esquina. Ahí está ella, bajo su farol; ese es su lugar de trabajo. Ella sabe bien lo que significa ser puta: es aceptar ser una cosa al servicio de otro por dinero. Su cuerpo es mercancía. La esclavitud que el capitalismo acepta y promueve, desde Berlusconi hasta el fiolo del último puterío del más olvidado puerto.
Ella lo sabe bien: el que paga no tiene derecho a todo, pero es muy probable que se arrogue ese derecho. A todo, aunque no se le ofrezca todo ni se haya convenido todo. Derecho a cualquier práctica sexual, a cualquier parafilia, a ser violento, a lastimar. Ser puta es ser esclava. Y disciplina a los demás y ejemplifica: “Porque te pago, puedo ser peor con vos”.
En Mujer asfalto no hay lugar para la poesía. Todo es crudo, frontal, doloroso. La poderosa interpretación de Lucrecia Paco genera una belleza inquietante porque cautiva con su modo de relatar a la vez que nos enrostra lo intolerable de lo que relata. La acompaña el músico Cheny wa Gune con unas bellas melodías y canciones cuyas letras probablemente aportaran sentido a esta puesta, pero que por algún motivo quedaron fuera de la traducción simultánea, al igual que cuando la actriz habla en una lengua que no era la portuguesa. Es decir: cuanto más necesaria era la traducción en el panel, no estaba.
Y es necesario señalar algo más que no corresponde al trabajo artístico pero que sí lo ha limitado: las pésimas condiciones que impone un espacio miserable como el Centro Cultual Konex, que solo por el marketing y la mirada distraída de algunos inspectores (tan detallistas en otras salas teatrales) no es considerado un criadero de ratas. Para este espectáculo se utilizó la antesala de la sala A, un lugar desagradable, abierto en uno de sus laterales por donde se filtraba el frío y los gritos de algunos empleados de la casa, muchachos con mucho handy que, al rato de haber estado obligando a los espectadores a hacer contorsiones para llenar esas gradas inhabitables que pusieron a modo de platea (y en las que deben haber calculado más gente de la que en verdad entraba), olvidaron que había un espectáculo y se pusieron a charlar en voz alta y por ahí nomás. Un desacierto haber elegido ese compendio de galpones que sirven para cazar esnobs como una de las sedes del FIBA. Los artistas mozambiqueños no lo merecían. Y el público tampoco, pues su disfrute se vio limitado por las incomodidades del centro cultural de una fundación que maneja millones pero que ni siquiera puede solucionar la permanente inundación que desde hace años se luce en el baño de varones, por dar un mínimo ejemplo.
Mujer asfalto es un profundo espectáculo que fue en parte lesionado por el espacio al que se lo confinó y por el clima que ese espacio genera en el público.
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jueves, octubre 08, 2009
VII FIBA // Primer Certamen de Jóvenes Críticos en el FIBA
El Programa Formación de Espectadores (si no sabés de qué se trata, leé la nota publicada con motivo de sus cuatro años de vida) está participando activamente en el VII FIBA a través de un proyecto creado por Ana Durán y Sonia Jaroslavsky: el Primer Certamen de Jóvenes Críticos en el FIBA, denominado Ojos al Mundo: Teatro. El objetivo de este certamen es el despertar en un grupo de alumnas y alumnos de escuela secundarias y terciarias de la Ciudad de Buenos Aires “el interés por la apreciación crítica del teatro y de la danza”. Y así es que once muy jóvenes promesas del periodismo cultural que se viene están trabajando a diario en ese laboratorio en el que bullen ideas, deliberaciones e inquietudes surgidas de las obras que ven y de las charlas y entrevistas que mantienen con artistas que participan de este evento, dando todo ese trabajo por resultado una abundante e interesantísima producción que está al alcance de quien desee asomarse en una sección propia dentro del sitio del VII FIBA.
El lunes 5, durante la fiesta de apertura del festival, fui entrevistado por algunas de las participantes de este proyecto. Atentas en la escucha, velozmente reflexivas, claras en las preguntas, filosas al repreguntar, demostraron un interés amplio del quehacer teatral. Un placer encontrarse con ellas, prenda del placer que será seguir leyendo a quienes de ese grupo continúen por ese camino.
El lunes 5, durante la fiesta de apertura del festival, fui entrevistado por algunas de las participantes de este proyecto. Atentas en la escucha, velozmente reflexivas, claras en las preguntas, filosas al repreguntar, demostraron un interés amplio del quehacer teatral. Un placer encontrarse con ellas, prenda del placer que será seguir leyendo a quienes de ese grupo continúen por ese camino.
VII FIBA // Neva, por la compañía Teatro en el Blanco
Termina la función de Neva. En la vereda del teatro Payró me encuentro con varias personas amigas o conocidas. Veo en sus miradas lo que sospecho también expresa la mía: una mezcla de admiración y asombro y satisfacción. No podemos decir mucho más que algunas palabras más cercanas a un fanatismo visceral que al elogio reflexivo. Es que Neva se apodera del espectador, le contagia sus convicciones, le infunde sus inquietudes y preguntas.
En un momento, sin buscarle explicación, reconozco el sentimiento que me invade: es el mismo que me despierta ver la película El acorazado Potemkin, de Sergéi Eisenstein. Sí, esa inquietud que nos gana el cuerpo cuando se nos enfrenta a tanta injusticia, esas ganas de golpear al oficial que dice que la carne agusanada es apta para el consumo de la tripulación, esa urgencia por arengar y desalentar a los infantes que por obediencia apuntan contra sus hermanos de destino. Y no es caprichosa la asociación: Neva acontece en San Petesburgo el domingo 9 de enero de 1905, el llamado “domingo sangriento”, cuando una pacífica marcha de campesinos y obreros fue acallada criminalmente en esa misma ciudad, y pocos meses después, con un clima de creciente tensión social, tendría lugar la sublevación del Potemkin. Una y otra comparten ese grito de “¡Basta!” que ya se hacía incontenible.
Pero más allá de lo que a mí me generó, Neva no es una artística recreación de hechos históricos para proponer la adhesión a un ideal (como sí lo es el film de Eisenstein). No: el momento es apenas el contexto en el que dos actrices y un actor están ensayando El jardín de los cerezos, y ahí son ellos atravesados por la realidad circundante. Y no solamente porque la represión podría haber dejado sin vida a los compañeros de elenco que no han llegado, o porque la protesta torna incierta su propio regreso a sus hogares, sino porque el mundo está pidiendo algo que difícilmente puedan ellos darles. ¿Cómo ensayar una obra de teatro mientras miles de personas están ahora mismo pidiendo por su vida? ¿Para qué montar la gris y módica tragedia de esos personajes de Chéjov cuando millones están sufriendo la tragedia real del hambre? ¿Por qué proponer las desventuras de una burguesía tonta cuando es esperable que comiencen terribles tiempos para el pueblo que exige apenas lo mínimo de su dignidad? ¿Qué están haciendo ahí dentro, qué pretenden sostener desde ahí mientras la sociedad comienza a dirimir a sangre y fuego dos modelos incompatibles? Entonces, ¿hay que dejar de ensayar El jardín de los cerezos? Es más: ¿hay que evitar toda puesta futura de esa obra? Tan actuales y tan universales son las preguntas que Neva siembra.
Hay mucho más. Ese fragmento de elenco ahí detenido es, a su vez, síntesis de diversas maneras de entender el teatro o, mejor, de entenderse en el teatro. Y bien reconocibles que son esa Masha que parece obligarse desde las entrañas a sostener sus ideales aun previendo el dolor que traerá la lucha y las fragilidades que llegarán con el triunfo, o ese Aleko cuyo origen acomodado limita una y otra vez su mirada, que idealiza los cambios venideros y desconoce el precio de su consecución, o esa Olga que sufre por ella misma porque su actitud de diva la lleva a creer que el mundo es el teatro y que el teatro es ella.
Pero Olga no es cualquier Olga: se trata de Olga Knipper, viuda de Anton Chéjov, muerto seis meses atrás. Ella es la viuda de un teatro reciente y exitoso que quizás ya no sea el adecuado, pero hará todo lo posible para mantenerlo vivo, para mantenerse viva. Y esto seguirá sucediendo a diario mientras viudas/viudos (u otros deudos) pretendan que el muerto siga hablando y se obstinen en representar los últimos instantes del difunto más como ritual de supervivencia que como memorial o relectura. Es así que, ante esa Olga, tanto mayor aparece Masha, cuya figura crece hasta estallar en un monólogo final que a nadie deja sin su correspondiente zamarreo. Porque Masha es la poderosa voz del teatro que interpela e inquieta. Y entre una y otra, Aleko, abuelo no del teatro burgués, sino más bien del burgués que hace teatro (aceptémoslo, que no es delito: casi todos, casi todas).
Este impactante, admirable, esencial, necesario trabajo de la compañía Teatro en el Blanco, de Santiago, Chile, es el fruto de largos años de investigación y búsquedas y de fuertes apuestas personales de Paula Zúñiga (aquí, Masha), Trinidad González (Olga) y Jorge Becker (Aleko), quienes convocaron a Guillermo Calderón a sumarse como dramaturgo y director. La generosidad de las actuaciones, la extrema sobriedad de la puesta, la precisión y libertad en las elecciones de dirección hacen de Neva una favorita de este FIBA pese a estar transitando apenas el segundo día de funciones.
Toda la obra está solamente iluminada por la luz que emite un pequeño calefactor. Al terminar la función, Aleko lo gira y ese calor y esa luz se nos da a los espectadores. El teatro continúa y se completa en el público. ¿Qué haremos con ese calor, con esa luz? Sea en San Petesburgo, en Santiago o en Buenos Aires, lo mismo da, pues nos hermanan los ríos Neva, Mapocho y de la Plata, donde flotaron ayer los cadáveres de víctimas de la represión. Hoy no: el sistema ha inventado mejores formas de eliminar gente, como que floten aún vivos en las veredas.
Esto fue todo por hoy. Entonces, ¿seguimos ensayando Chéjov o no?
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Neva en este link a Alternativa Teatral.
En un momento, sin buscarle explicación, reconozco el sentimiento que me invade: es el mismo que me despierta ver la película El acorazado Potemkin, de Sergéi Eisenstein. Sí, esa inquietud que nos gana el cuerpo cuando se nos enfrenta a tanta injusticia, esas ganas de golpear al oficial que dice que la carne agusanada es apta para el consumo de la tripulación, esa urgencia por arengar y desalentar a los infantes que por obediencia apuntan contra sus hermanos de destino. Y no es caprichosa la asociación: Neva acontece en San Petesburgo el domingo 9 de enero de 1905, el llamado “domingo sangriento”, cuando una pacífica marcha de campesinos y obreros fue acallada criminalmente en esa misma ciudad, y pocos meses después, con un clima de creciente tensión social, tendría lugar la sublevación del Potemkin. Una y otra comparten ese grito de “¡Basta!” que ya se hacía incontenible.
Pero más allá de lo que a mí me generó, Neva no es una artística recreación de hechos históricos para proponer la adhesión a un ideal (como sí lo es el film de Eisenstein). No: el momento es apenas el contexto en el que dos actrices y un actor están ensayando El jardín de los cerezos, y ahí son ellos atravesados por la realidad circundante. Y no solamente porque la represión podría haber dejado sin vida a los compañeros de elenco que no han llegado, o porque la protesta torna incierta su propio regreso a sus hogares, sino porque el mundo está pidiendo algo que difícilmente puedan ellos darles. ¿Cómo ensayar una obra de teatro mientras miles de personas están ahora mismo pidiendo por su vida? ¿Para qué montar la gris y módica tragedia de esos personajes de Chéjov cuando millones están sufriendo la tragedia real del hambre? ¿Por qué proponer las desventuras de una burguesía tonta cuando es esperable que comiencen terribles tiempos para el pueblo que exige apenas lo mínimo de su dignidad? ¿Qué están haciendo ahí dentro, qué pretenden sostener desde ahí mientras la sociedad comienza a dirimir a sangre y fuego dos modelos incompatibles? Entonces, ¿hay que dejar de ensayar El jardín de los cerezos? Es más: ¿hay que evitar toda puesta futura de esa obra? Tan actuales y tan universales son las preguntas que Neva siembra.
Hay mucho más. Ese fragmento de elenco ahí detenido es, a su vez, síntesis de diversas maneras de entender el teatro o, mejor, de entenderse en el teatro. Y bien reconocibles que son esa Masha que parece obligarse desde las entrañas a sostener sus ideales aun previendo el dolor que traerá la lucha y las fragilidades que llegarán con el triunfo, o ese Aleko cuyo origen acomodado limita una y otra vez su mirada, que idealiza los cambios venideros y desconoce el precio de su consecución, o esa Olga que sufre por ella misma porque su actitud de diva la lleva a creer que el mundo es el teatro y que el teatro es ella.
Pero Olga no es cualquier Olga: se trata de Olga Knipper, viuda de Anton Chéjov, muerto seis meses atrás. Ella es la viuda de un teatro reciente y exitoso que quizás ya no sea el adecuado, pero hará todo lo posible para mantenerlo vivo, para mantenerse viva. Y esto seguirá sucediendo a diario mientras viudas/viudos (u otros deudos) pretendan que el muerto siga hablando y se obstinen en representar los últimos instantes del difunto más como ritual de supervivencia que como memorial o relectura. Es así que, ante esa Olga, tanto mayor aparece Masha, cuya figura crece hasta estallar en un monólogo final que a nadie deja sin su correspondiente zamarreo. Porque Masha es la poderosa voz del teatro que interpela e inquieta. Y entre una y otra, Aleko, abuelo no del teatro burgués, sino más bien del burgués que hace teatro (aceptémoslo, que no es delito: casi todos, casi todas).
Este impactante, admirable, esencial, necesario trabajo de la compañía Teatro en el Blanco, de Santiago, Chile, es el fruto de largos años de investigación y búsquedas y de fuertes apuestas personales de Paula Zúñiga (aquí, Masha), Trinidad González (Olga) y Jorge Becker (Aleko), quienes convocaron a Guillermo Calderón a sumarse como dramaturgo y director. La generosidad de las actuaciones, la extrema sobriedad de la puesta, la precisión y libertad en las elecciones de dirección hacen de Neva una favorita de este FIBA pese a estar transitando apenas el segundo día de funciones.
Toda la obra está solamente iluminada por la luz que emite un pequeño calefactor. Al terminar la función, Aleko lo gira y ese calor y esa luz se nos da a los espectadores. El teatro continúa y se completa en el público. ¿Qué haremos con ese calor, con esa luz? Sea en San Petesburgo, en Santiago o en Buenos Aires, lo mismo da, pues nos hermanan los ríos Neva, Mapocho y de la Plata, donde flotaron ayer los cadáveres de víctimas de la represión. Hoy no: el sistema ha inventado mejores formas de eliminar gente, como que floten aún vivos en las veredas.
Esto fue todo por hoy. Entonces, ¿seguimos ensayando Chéjov o no?
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VII FIBA // Dúo para ella sola, de Ana Garat y Pilar Beamonte
Ana Garat aparece en el escenario y es imposible quitarle los ojos de encima: su precisión y su energía tornan vehemente y admirable cada paso suyo, cada movimiento de sus brazos, cada giro. Pero ella, que está sola en el escenario, rápidamente es acompañada por imágenes proyectadas tanto en el fondo del espacio escénico como delante gracias a un inmenso panel transparente cuya sola presencia es desmesurada. Y una música altisonante, que no sabe estar al servicio de sino solo pedir su protagonismo y que por momentos se impone muy por encima de la intérprete y su labor.
En su brevedad, Dúo para ella sola ofrece demasiado despliegue tecnológico. Así las cosas, esos recursos se ponen por delante de la artista. Por supuesto que no empañan su tarea, pero compiten con ella, diluyen su presencia, distraen la atención del espectador. Y eso se traduce –al menos en la mirada de quien esto escribe– en menor disfrute.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Dúo para ella sola en este link a Alternativa Teatral.
En su brevedad, Dúo para ella sola ofrece demasiado despliegue tecnológico. Así las cosas, esos recursos se ponen por delante de la artista. Por supuesto que no empañan su tarea, pero compiten con ella, diluyen su presencia, distraen la atención del espectador. Y eso se traduce –al menos en la mirada de quien esto escribe– en menor disfrute.
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VII FIBA // La respuesta (?) oficial sobre la denuncia de irregularidades en la elección del VI Premio Germán Rozenmacher a la Nueva Dramaturgia
Por si no sabés o no recordás este asunto, hacé clic acá y enterate de que la obra elegida como ganadora del VI Premio Germán Rozenmacher a la Nueva Dramaturgia, Peaje, no parece haber cumplido con algunos aspectos reglamentarios de ese concurso.
En la madrugada pasado lunes 5 de octubre, día inicial del VII FIBA, le envié el siguiente mail a Viviana Cantoni, directora de Festivales y Eventos Centrales de la Ciudad de Buenos Aires, de quien nunca había obtenido respuesta.
Pero además de tener una mayor preocupación en poner la imagen por encima del rigor en el cumplimiento de las normas, Cantoni comete una burrada peor al delegar la decisión en el jurado, pues el jurado (este, aquel y el que fuere) es la autoridad estética, artística, pero no autoridad ética ni intérprete de la normativa.
Y lamento muchísimo señalar esto porque se trata de personas honestísimas, pero los jurados Griselda Gambaro, Mauricio Kartun y Luis Cano cometieron un error al aceptar ser consultados sobre un asunto de interpretación de reglamento y de su cumplimiento.
Parece muy poco serio que Viviana Cantoni crea que es un argumento contundente informar que los jurados “desconocían la identidad del autor”. De la misma manera podría permitirse que los textos concursantes estuvieran impresos en papel membretado pero aclarando que los jurados “tapan el membrete con un dedo al leer cada página”, y eso resultaría a todas luces ridículo, ¿verdad? Pues bien, lo que se ha decidido es menos ostentoso pero igual de ridículo.
El VI Premio Germán Rozenmacher está salpicado de irregularidades y nadie, pero absolutamente nadie, ha tomado cartas en el asunto.
En la madrugada pasado lunes 5 de octubre, día inicial del VII FIBA, le envié el siguiente mail a Viviana Cantoni, directora de Festivales y Eventos Centrales de la Ciudad de Buenos Aires, de quien nunca había obtenido respuesta.
A la Directora de Festivales y Eventos CentralesCon fecha del miércoles 7 y hora de envío a las 13:47, la directora Cantoni se tomó finalmente la molestia de responderme por mail.
Sra. Viviana Cantoni
------------------------
Sra. Directora:
A tres meses y medio de haber recibido el mail que copio abajo y me fuera enviado por el director del VII FIBA Rubén Szuchmacher como respuesta a mi requisitoria acerca de lo actuado ante la denuncia que le había hecho llegar a él el pasado 2 de junio, y dado que en ese mail me explicó que toda decisión quedaba en usted, le solicito no ya que me comunique qué decisión ha tomado puesto que en el sitio del FIBA me he enterado de que el libro que incluye la obra cuestionada –Peaje– será presentado en el marco del Festival, sino en qué ha basado usted su decisión para desestimar mi denuncia, permitiendo así la persistencia de la irregularidad denunciada.
Le aclaro, asimismo, que no es de mi interés saber por qué en cuatro meses no he recibido respuesta, pues sospecho que el destrato es consecuencia de ser considerado vecino -según nos ha recatalogado la gestión de gobierno a la cual usted pertenece- y no ya ciudadano. Pero, eso sí, espero no tener que pasar otro día soportando esta falta de consideración.
Sin más, saluda a ud.
Lucho Bordegaray
En contestación a su mail de fecha 4 del corriente, le informo que si bien la Dirección General de Festivales y Eventos Centrales podría haber dirimido la situación de la obra Peaje, se creyó conveniente considerar la opinión de los miembros de jurado, teniendo en cuenta que desconocían la identidad del autor y que dicha obra se estrenó con posterioridad a la fecha reglamentaria de expedición.La responsable ejecutiva del Festival Internacional de Buenos Aires y, por tanto, de sus actividades y acciones, se lavó las manos entregándole al jurado lo que para ella era una brasa. Sí, una brasa, porque ya sabemos que los funcionarios (estamos hablando de una de tercera o cuarta línea) que no pertenecen al partido gobernante tiemblan ante la sola idea de que una irregularidad sea detectada o denunciada en su área porque no tienen red, y prefieren esconder la mugre bajo la alfombra antes de quedar mal a los ojos de sus superiores o incomodarlos con una manchita en su gestión.
Viviana Cantoni
Dirección de Festivales
Ministerio de Cultura
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Pero además de tener una mayor preocupación en poner la imagen por encima del rigor en el cumplimiento de las normas, Cantoni comete una burrada peor al delegar la decisión en el jurado, pues el jurado (este, aquel y el que fuere) es la autoridad estética, artística, pero no autoridad ética ni intérprete de la normativa.
Y lamento muchísimo señalar esto porque se trata de personas honestísimas, pero los jurados Griselda Gambaro, Mauricio Kartun y Luis Cano cometieron un error al aceptar ser consultados sobre un asunto de interpretación de reglamento y de su cumplimiento.
Parece muy poco serio que Viviana Cantoni crea que es un argumento contundente informar que los jurados “desconocían la identidad del autor”. De la misma manera podría permitirse que los textos concursantes estuvieran impresos en papel membretado pero aclarando que los jurados “tapan el membrete con un dedo al leer cada página”, y eso resultaría a todas luces ridículo, ¿verdad? Pues bien, lo que se ha decidido es menos ostentoso pero igual de ridículo.
El VI Premio Germán Rozenmacher está salpicado de irregularidades y nadie, pero absolutamente nadie, ha tomado cartas en el asunto.
miércoles, octubre 07, 2009
VII FIBA // Alguien próximo, de Lucas Condró
Somos junto al otro. No hay otra posibilidad, y si el otro no está, se lo inventa, como el náufrago que inventa al señor Wilson.
Somos junto al otro. Lo que nos hace vibrar afecta a quien está a nuestro lado. Nuestro tropiezo nace de su caída o de su empujón. Asimilación, resistencia, encuentro, choque, fuga, entrega o rechazo: el otro nos completa. Por las buenas o incluso por las malas. Con infinitos riesgos.
Y estos cinco bien podrían ser náufragos; ya sabemos que para serlo no es necesario que provengan de un barco hundido, de la misma manera que los vemos estar a la deriva sin necesidad de que estén en el mar. Sí: estos son incluso su propio naufragio, su propia deriva, su mutuo rescate.
Estos cuerpos están en permanente referencia a ese alguien próximo hacia el que van y del que regresan modificados. Detener esa dialéctica es imposible sin aniquilarla: detener esos cuerpos, disciplinarlos, de frente, marchen. Y entonces no queda nada.
Alguien próximo es una interesante, profunda y muy reflexiva creación de Lucas Condró, con la asistencia de dirección de Lucía Russo y la plena entrega de sus intérpretes: Alejandra Ferreyra Ortiz, Iván Haidar, Natalia Tencer, Nidia Martínez Barbieri y Valeria Martínez.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Alguien próximo en este link a Alternativa Teatral.
Somos junto al otro. Lo que nos hace vibrar afecta a quien está a nuestro lado. Nuestro tropiezo nace de su caída o de su empujón. Asimilación, resistencia, encuentro, choque, fuga, entrega o rechazo: el otro nos completa. Por las buenas o incluso por las malas. Con infinitos riesgos.
Y estos cinco bien podrían ser náufragos; ya sabemos que para serlo no es necesario que provengan de un barco hundido, de la misma manera que los vemos estar a la deriva sin necesidad de que estén en el mar. Sí: estos son incluso su propio naufragio, su propia deriva, su mutuo rescate.
Estos cuerpos están en permanente referencia a ese alguien próximo hacia el que van y del que regresan modificados. Detener esa dialéctica es imposible sin aniquilarla: detener esos cuerpos, disciplinarlos, de frente, marchen. Y entonces no queda nada.
Alguien próximo es una interesante, profunda y muy reflexiva creación de Lucas Condró, con la asistencia de dirección de Lucía Russo y la plena entrega de sus intérpretes: Alejandra Ferreyra Ortiz, Iván Haidar, Natalia Tencer, Nidia Martínez Barbieri y Valeria Martínez.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Alguien próximo en este link a Alternativa Teatral.
VII FIBA // Transparente, de Diego Aramburo (Bolivia)
En nuestra sociedad hay seres a los que relegamos a la transparencia, y lo hacemos individual o grupalmente, según sean las personas que queremos eliminar de nuestra vida o las que queremos eliminar de nuestra sociedad, y eso lo logramos –sin mancharnos las manos– con la sola decisión de atravesarlos con la mirada y no verlas. Y también está la otra transparencia, esa gracias a la cual nos dejamos ver en nuestro interior, o al menos eso se proclama y eso se celebra. Y ambos significados de la transparencia son muy interesantes para trabajar en teatro; de ahí el interés que despierta esta pieza en su inicio.
Pero sucede que se proponen muchas transparencias, en muchas situaciones, con muchas ramificaciones y entrecruces y tiempos y propuestas de puesta y de actuación. Y lo que sucede es similar a cuando interponemos diez vidrios transparentes: la transparencia de cada uno no suma en una transparencia única, sino que, muy por el contrario, la superposición de vidrios comienza a distorsionar la imagen que captamos del objeto. Y a medida que agregamos vidrios, quizás ya no podamos reconocer con nuestra vista nada de lo que está del otro lado. Así en esta pieza: se opaca en sus excesos, pretende demasiado y nos impide ver el objeto que propone. Objeto que rápidamente se pierde tras las formas, no quedando nada del atractivo de Transparente en sus cinco o diez primeros minutos.
Y no parece desconocer esto el autor y director, Diego Aramburo, pues se encarga de buscar en qué sostener lo que quiere mostrar y muestra más sin que se entienda ni se disfrute, apoyándose en imágenes proyectadas por distintos dispositivos. Algunas de ellas insostenibles, como la de las lombrices tratando de escapar del calor del vidrio del retroproyector en donde fueron arrojadas (¡qué innecesario y vano y reprobable es reproducir cualquier forma de crueldad en el arte!) o las del video que proyecta una colonoscopia.
Cada fragmento, cada canción, cada acción, cada movimiento podría ser el final: todo lo que venga no habrá sumado nada. Y cuando el final llega, la sensación es que uno, como espectador, se ha vuelto transparente, porque nunca fue visto ni por tanto considerado.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Transparente en este link a Alternativa Teatral.
Pero sucede que se proponen muchas transparencias, en muchas situaciones, con muchas ramificaciones y entrecruces y tiempos y propuestas de puesta y de actuación. Y lo que sucede es similar a cuando interponemos diez vidrios transparentes: la transparencia de cada uno no suma en una transparencia única, sino que, muy por el contrario, la superposición de vidrios comienza a distorsionar la imagen que captamos del objeto. Y a medida que agregamos vidrios, quizás ya no podamos reconocer con nuestra vista nada de lo que está del otro lado. Así en esta pieza: se opaca en sus excesos, pretende demasiado y nos impide ver el objeto que propone. Objeto que rápidamente se pierde tras las formas, no quedando nada del atractivo de Transparente en sus cinco o diez primeros minutos.
Y no parece desconocer esto el autor y director, Diego Aramburo, pues se encarga de buscar en qué sostener lo que quiere mostrar y muestra más sin que se entienda ni se disfrute, apoyándose en imágenes proyectadas por distintos dispositivos. Algunas de ellas insostenibles, como la de las lombrices tratando de escapar del calor del vidrio del retroproyector en donde fueron arrojadas (¡qué innecesario y vano y reprobable es reproducir cualquier forma de crueldad en el arte!) o las del video que proyecta una colonoscopia.
Cada fragmento, cada canción, cada acción, cada movimiento podría ser el final: todo lo que venga no habrá sumado nada. Y cuando el final llega, la sensación es que uno, como espectador, se ha vuelto transparente, porque nunca fue visto ni por tanto considerado.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Transparente en este link a Alternativa Teatral.
martes, octubre 06, 2009
VII FIBA // Fiesta de apertura
“El Ministro de Cultura Ing. Hernán Lombardi y los Directores Artísticos del Festival Internacional de Buenos Aires, Alberto Ligaluppi y Rubén Szuchmacher tienen el agrado de invitar a Usted a la Fiesta de Apertura de la VII edición del FIBA, donde daremos la bienvenida a todos los participantes. La misma tendrá lugar el día lunes 5 de octubre a las 21 h en Harrods, Florida 877. Esperamos contar con su presencia”, decía la invitación que ostentaba diez errores en su breve redacción.
Al llegar, sobrios cartelitos advertían en las puertas que, debido al duelo nacional decretado por la muerte de Mercedes Sosa, se habían modificado los planes de la fiesta. Menos mal que el duelo se debía a la muerte de una artista, porque si el motivo hubiese sido la muerte de Lita de Lázzari, capaz que suspendían el festival completo. Criterios macristas que jamás entenderemos.
Adentro, un agradable y distendido encuentro. No hubo palabras de apertura ni de bienvenida, y aunque estábamos de duelo, no hubiesen estado de más. Lo que de ninguna manera significa que deseábamos escuchar al ingeniero Lombardi hablándonos de su corazoncito teatrero.
Entre las y los presentes se encontraba Viviana Cantoni, directora de Festivales y Eventos Centrales del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, la misma que aún no ha dado respuesta a la denuncia de irregularidades en la elección de la obra ganadora del V Premio Germán Rozenmacher a la Nueva Dramaturgia, denuncia publicada en este blog y de la cual está en conocimiento desde hace más de tres meses y medio. Y que no haya dado respuesta no significa que no haya tomado una decisión, porque el libro con las obras premiadas se presentará el próximo miércoles 14 a las 16 en el Centro Cultural Ricardo Rojas, lo que significa que decidió desestimar la denuncia, pero jamás la respondió. Cosa que podría haber hecho anoche, yéndose apenas cinco minutos antes e invertir ese ratito en explicar por qué obró como si nada hubiese sido reprochable en la elección de la obra Peaje.
Comenzó el VII FIBA. Tiempo de teatro, de artistas, de intercambio, de cultura. Y también tiempo de funcionarios, buenos o malos, presentes o ausentes (como el jefe de Gobierno, que tanto habla de la cultura cuando le preguntan, y ni apareció).
Al llegar, sobrios cartelitos advertían en las puertas que, debido al duelo nacional decretado por la muerte de Mercedes Sosa, se habían modificado los planes de la fiesta. Menos mal que el duelo se debía a la muerte de una artista, porque si el motivo hubiese sido la muerte de Lita de Lázzari, capaz que suspendían el festival completo. Criterios macristas que jamás entenderemos.
Adentro, un agradable y distendido encuentro. No hubo palabras de apertura ni de bienvenida, y aunque estábamos de duelo, no hubiesen estado de más. Lo que de ninguna manera significa que deseábamos escuchar al ingeniero Lombardi hablándonos de su corazoncito teatrero.
Entre las y los presentes se encontraba Viviana Cantoni, directora de Festivales y Eventos Centrales del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, la misma que aún no ha dado respuesta a la denuncia de irregularidades en la elección de la obra ganadora del V Premio Germán Rozenmacher a la Nueva Dramaturgia, denuncia publicada en este blog y de la cual está en conocimiento desde hace más de tres meses y medio. Y que no haya dado respuesta no significa que no haya tomado una decisión, porque el libro con las obras premiadas se presentará el próximo miércoles 14 a las 16 en el Centro Cultural Ricardo Rojas, lo que significa que decidió desestimar la denuncia, pero jamás la respondió. Cosa que podría haber hecho anoche, yéndose apenas cinco minutos antes e invertir ese ratito en explicar por qué obró como si nada hubiese sido reprochable en la elección de la obra Peaje.
Comenzó el VII FIBA. Tiempo de teatro, de artistas, de intercambio, de cultura. Y también tiempo de funcionarios, buenos o malos, presentes o ausentes (como el jefe de Gobierno, que tanto habla de la cultura cuando le preguntan, y ni apareció).
lunes, octubre 05, 2009
danza // Partido y compartido, de la Compañía de Danza Contemporánea Cultura Nación
A través del programa Partido y compartido, la Compañía de Danza Contemporánea Cultura Nación parte su programación para compartirla con nuevas experiencias de grupos de danza contemporánea independiente, proponiendo a los grupos de danza independiente un espacio de expresión, buscando promocionar su actividad, pretendiendo unir la danza oficial con la danza independiente y generar así un intercambio de experiencias y de públicos. Y es su anhelo que este ciclo se repita año tras año.
Se ofrecerá un repertorio integrado por obras de Jorge Amarante, de Ramiro Soñez y de Emanuel Ludueña. Y las funciones se realizarán todos los martes a las 21, desde el 13 de octubre hasta el 24 de noviembre, en el Centro Nacional de la Música (México 564), con entrada gratuita que debe ser retirada una hora antes de cada función.
En esta primera ocasión, se estrenará la obra Grapa tango, de Jorge Amarante, y el dúo/fragmento de la obra 8 pies, de Ramiro Soñez. Asimismo, el grupo independiente que participará será el dirigido por Emanuel Ludueña con su obra Dos uno uno.
Como desde su aún reciente creación, la Compañía de Danza Contemporánea Cultura Nación cuenta con la dirección colectiva de sus miembros: Bettina Quintá, Ernesto Chacón Oribe, Jack Syzard, Pablo Fermani, Victoria Hidalgo y Wanda Ramírez.
Se ofrecerá un repertorio integrado por obras de Jorge Amarante, de Ramiro Soñez y de Emanuel Ludueña. Y las funciones se realizarán todos los martes a las 21, desde el 13 de octubre hasta el 24 de noviembre, en el Centro Nacional de la Música (México 564), con entrada gratuita que debe ser retirada una hora antes de cada función.
En esta primera ocasión, se estrenará la obra Grapa tango, de Jorge Amarante, y el dúo/fragmento de la obra 8 pies, de Ramiro Soñez. Asimismo, el grupo independiente que participará será el dirigido por Emanuel Ludueña con su obra Dos uno uno.
Como desde su aún reciente creación, la Compañía de Danza Contemporánea Cultura Nación cuenta con la dirección colectiva de sus miembros: Bettina Quintá, Ernesto Chacón Oribe, Jack Syzard, Pablo Fermani, Victoria Hidalgo y Wanda Ramírez.
domingo, octubre 04, 2009
vida teatral // Asamblea por la Cultura: una movilización inoportuna
¡Qué suerte que el lunes 5 de octubre la gente de la cultura se moviliza en conjunto contra Macri! ¡Y qué suerte que gente de teatro se sume a esa movilización! Les llevó su tiempo, pero lo concretan finalmente. Y muchos (¿o casi todos?) irán a llorar lo que no supieron defender, van a hacer público su hastío ante lo que oportunamente dejaron pasar con una tonta actitud de imparcialidad democrática. Porque si ahora pueden unirse y levantar su voz, no se entiende por qué no militaron abiertamente contra Macri, si ya se sabía de antemano lo que haría, y no por prejuicio, sino por conocimiento de cómo actúa esta derecha saqueadora que ni siquiera cuida las formas elitista de la cultura. No, apenas se jugaron contra Macri en el cuarto oscuro algunos, porque no vamos a ser tan ingenuos de pensar que toda la gente de la cultura votó contra Macri, y no sería de extrañar que el lunes vaya a la movilización alguien que votó a Macri "para que aprendan los Kirchner".
Nadie tuvo en 2007 el coraje de pararse al final de las funciones del CTBA y explicarle al público que no debía votar a Macri porque peligraba la cultura y el trabajo de quienes a ella se dedican (hoy deben hacerlo para presionar y que aparezcan sus contratos). Tampoco lo hicieron los artistas en los teatros independientes, ni los dueños de esas salas, perseguidas por una burocracia sin fin.
Ahora irán a protestar, tarde, pero irán al fin. Se une mucha gente para protestar. Aunque viendo la lista de participantes, queda claro que no estamos todos los que somos ni son todos los que están. Suena como siempre esquizoide la adhesión de los militantes de izquierda, que seguramente le darán a esta movilización el aporte más pintoresco y barullero: tirándonos por la cabeza como siempre esa disyuntiva de "nosotros o el diluvio", jamás hubiesen militado contra Macri, porque para ellos Macri y Filmus y Telerman son lo mismo, y aunque la experiencia previa nos hacía saber a casi todos los demás que no eran ni serán lo mismo, ellos ya habían demostrado su habilidad política preparándole el campo a la derecha con su irrestricto apoyo al juicio político a Ibarra. Se suman los grupos kirchneristas, los mismos que en 2007 apoyaron la fragmentación del cagón electorado progre porteño metiendo a Filmus contra Telerman y favorecieron el triunfo del Pro. Y si en ese entonces los trabajadores del Colón ya protestaban por el incierto futuro que se avecinaba, me parece que se les olvidó instar claramente a no votar a Macri, porque bien sabían que si ganaba el Pro, el saqueo sería irreversible.
Me sorprende, además, ver algunos nombres de quienes convocan y dicen que asistirán, porque no los une el amor ni el espanto. Pero sí los mueve una reacción poco meditada, tonta, pues protestar a las puertas de la inauguración del FIBA es negar que el festival de teatro porteño es de los artistas, es de la gente de teatro, e instalan la idea de que el festival es de Macri o un invento de su gestión, como sí lo fue la payasada de Buenos Aires Sala Abierta, ante la que no dijeron nada.
De todos modos, es verdad que hace falta más testosterona para ir a hacerle un piquete a Macri en la puerta de su casa. Que, dicho sea de paso, no va a aparecer el lunes por donde los movilizados contra él se convocan: las puteadas se las llevara el otro ingeniero, Lombardi, que habiendo acompañado de De la Rúa hasta el último minuto, dio muestras sobradas de estar dispuesto a soportar todo.
Algo más: espero que la gente de teatro que está molesta o enojada con esta edición del FIBA sepa distinguir y no le escupa el asado a sus colegas que tantas veces se abstuvieron de escupírselo a ellos. Si quieren protestar contra este FIBA, esperen al lunes 19, y ahí seremos muchos los que seguramente tendremos algo que cuestionarle.
A continuación, la gacetilla invitando a la tardía e inoportuna movilización.
Nadie tuvo en 2007 el coraje de pararse al final de las funciones del CTBA y explicarle al público que no debía votar a Macri porque peligraba la cultura y el trabajo de quienes a ella se dedican (hoy deben hacerlo para presionar y que aparezcan sus contratos). Tampoco lo hicieron los artistas en los teatros independientes, ni los dueños de esas salas, perseguidas por una burocracia sin fin.
Ahora irán a protestar, tarde, pero irán al fin. Se une mucha gente para protestar. Aunque viendo la lista de participantes, queda claro que no estamos todos los que somos ni son todos los que están. Suena como siempre esquizoide la adhesión de los militantes de izquierda, que seguramente le darán a esta movilización el aporte más pintoresco y barullero: tirándonos por la cabeza como siempre esa disyuntiva de "nosotros o el diluvio", jamás hubiesen militado contra Macri, porque para ellos Macri y Filmus y Telerman son lo mismo, y aunque la experiencia previa nos hacía saber a casi todos los demás que no eran ni serán lo mismo, ellos ya habían demostrado su habilidad política preparándole el campo a la derecha con su irrestricto apoyo al juicio político a Ibarra. Se suman los grupos kirchneristas, los mismos que en 2007 apoyaron la fragmentación del cagón electorado progre porteño metiendo a Filmus contra Telerman y favorecieron el triunfo del Pro. Y si en ese entonces los trabajadores del Colón ya protestaban por el incierto futuro que se avecinaba, me parece que se les olvidó instar claramente a no votar a Macri, porque bien sabían que si ganaba el Pro, el saqueo sería irreversible.
Me sorprende, además, ver algunos nombres de quienes convocan y dicen que asistirán, porque no los une el amor ni el espanto. Pero sí los mueve una reacción poco meditada, tonta, pues protestar a las puertas de la inauguración del FIBA es negar que el festival de teatro porteño es de los artistas, es de la gente de teatro, e instalan la idea de que el festival es de Macri o un invento de su gestión, como sí lo fue la payasada de Buenos Aires Sala Abierta, ante la que no dijeron nada.
De todos modos, es verdad que hace falta más testosterona para ir a hacerle un piquete a Macri en la puerta de su casa. Que, dicho sea de paso, no va a aparecer el lunes por donde los movilizados contra él se convocan: las puteadas se las llevara el otro ingeniero, Lombardi, que habiendo acompañado de De la Rúa hasta el último minuto, dio muestras sobradas de estar dispuesto a soportar todo.
Algo más: espero que la gente de teatro que está molesta o enojada con esta edición del FIBA sepa distinguir y no le escupa el asado a sus colegas que tantas veces se abstuvieron de escupírselo a ellos. Si quieren protestar contra este FIBA, esperen al lunes 19, y ahí seremos muchos los que seguramente tendremos algo que cuestionarle.
A continuación, la gacetilla invitando a la tardía e inoportuna movilización.
La cultura de la ciudad contra las políticas del gobierno de Mauricio Macri.De más está decir que yo, Lucho Bordegaray, autor de este blog, coincido con estos reclamos. Pero que me disculpe la gente que forma la Asamblea por la Cultura, porque el lunes 5 de octubre yo no iré, y estoy haciendo lo posible para que la gente que conozco no vaya.
Por una cultura para todas y todos
Porque el gobierno de Macri
- Profundiza la política de privatización de la cultura.
- Concibe a la cultura como mercancía
- Niega el derecho al acceso a la cultura a la mayoría de la población
- Atenta contra las condiciones dignas de trabajo
- Profundiza la precarización laboral de los trabajadores de la ciudad
- Sostiene una política sistemática de clausura, cierres y desalojos de los espacios culturales, sociales y comunitarios.
- Persigue a los artistas callejeros y artesanos e impide el uso del espacio público.
Por ello, trabajadores de la cultura, vecinos autoconvocados, asambleas y centros culturales barriales, organizaciones sociales, culturales y sindicales nos constituimos como Asamblea por la Cultura y convocamos a movilizarnos el 5 de octubre a las 16 horas frente a Harrods (Paraguay y Florida), donde se inaugurará el Festival Internacional de Buenos Aires.
Invitamos a participar al conjunto de los trabajadores de la cultura y a la población en general que hoy sufre las nefastas políticas de Macri en salud, educación, vivienda y represión.
Por el derecho al acceso a la cultura de toda la población.
Por mayor presupuesto para cultura en la ciudad bajo control de las organizaciones de trabajadores y de artistas.
Por el derecho de los artistas a ser reconocidos como trabajadores.
No más trabajo en negro y precario.
Efectivización de los trabajadores con pase a planta permanente.
No más desalojos y reapertura de los centros culturales barriales, sociales y comunitarios.
“Por la participación de los vecinos en el diseño y evaluación de las políticas culturales, en base al principio de democracia participativa”, como señala la constitución porteña.
El derecho a la cultura es un bien de todos tan esencial como la salud y la educación
Teatro Colón: parar con los despidos y persecuciones, reapertura inmediata del teatro con todo su personal al momento del cierre.
Dirección General de Música: por una programación de calidad, aumento de salarios, por la reparación del Anfiteatro Mataderos, mayor presupuesto, insumos, personal, para que la música vuelva a los barrios.
Complejo Teatral Buenos Aires: por salarios dignos para los actores, por el cumplimiento de la programación presupuestada, y contra los contratos de locación de obra y servicios
La Calle de los Títeres: no se le pagó el total del subsidio asignado, se exige la urgente reapertura del auditorio en el Centro Cultural del Sur.
Vecinos por el 25 de Mayo: por el cumplimiento efectivo de la gestión consensuada del teatro con los vecinos.
Banda Sinfónica Municipal: exigen el reintegro de los músicos en sus cargos, que sean contratados anualmente, y que se reparen y provean los instrumentos necesarios para la continuidad de la actividad.
Asamblea de Flores: espacio recuperado (cooperativa de vivienda y centro cultural y social), en peligro de desalojo.
Centro Comunitario La Casa: espacio recuperado en peligro de desalojo.
Cirko Trivenchi: centro cultural alternativo circense con orden de desalojo.
Centro Cultural del Sur: su auditorio fue clausurado por el gobierno a causa de que el propio gobierno no realizó las reparaciones. Se redujeron los talleres y suspendieron espectáculos.
Centro Cultural y Social Almagro: desalojado violentamente.
Casa de la Cultura Compadres del Horizonte: clausura del salón en el que tocaban grupos musicales, con ese ingreso sostenían el merendero y las actividades para el barrio.
Escuela de Artes Manuel Belgrano: los alumnos resisten su vaciamiento.
IMPA - La Fábrica Ciudad Cultural: con orden de desalojo.
Huerta Orgazmika: violentamente desalojada de las vías del ferrocarril Sarmiento.
Talleristas de los Centros Culturales Barriales de la Ciudad: llevan varios meses sin cobrar.
Corralón de Floresta: por su recuperación para los vecinos
Grupo de Cine Libre de Parque Rivadavia: mediante la UCEP (Unidad de Control de los Espacios Públicos) y la policía intenta impedir que continúen las actividades culturales.
Así nos trata Macri.
Trabajadores del Teatro Colón - Asociación Argentina de Actores - Cooperativa La Calle de los Títeres - Dirección General de Música - Banda Sinfónica Municipal - Actores del Complejo Teatral Buenos Aires - Asamblea de Flores - Vecinos por el 25 de Mayo - Corralón de Floresta - Colectivo Salpicón - Lucharte - Compadres del Horizonte - Centro Cultural del Sur - Centro Comunitario La Casa - Peña Leguera - Red de Cultura de Boedo - Consejo General de Salud Mental - Murgas - CTA Capital - Centro de Graduados de la EMAD - UTE-Ctera - Asamblea Vecinal Coghlan - Barrios De Pie - Proyecto Sur - Mesa de Cultura - Carta Abierta - Centro Cultural de la Cooperación - Buenos Aires Para Todos - Comisión Todos por la Plaza de Boedo - UMI (Unión de Músicos Independientes) - Estudiantes Autoconvocados de Gestión del Arte y la Cultura - Juventud de Actores - Organizaciones Sindicales Asamblea por la Cultura
viernes, octubre 02, 2009
teatro // Díptico: Sencilla, de Santiago Loza y Lisandro Rodríguez, y Ella merece lo mejor, de Lisandro Rodríguez
Dos mucamas se encuentran en una plaza. Una trabaja en un hotel, y se le notan los gestos y los giros remedados de superioridad cosmopolita. La otra trabaja en una casa de familia; “soy con cama”, se define, infligiéndose como identidad su disposición permanente para las tareas. A su manera, aunque apenas estén tomando un descanso, reproducirán los vínculos amo-esclavo: cuando el otro cotidiano suele ser un patrón, casi un dueño, las relaciones se tiñen de desprecio o de sumisión.
Una mucama y un matrimonio. El discreto encanto de someter sin prestar mucha atención parece un ejercicio de adiestramiento cotidiano. De tanto darle la forma deseada, la mucama termina pareciéndoles deseable. Pero esto es apenas un rapto que, mientras dura, fundamenta la autoindulgencia que se brindarán mañana. Ella, tan frágil, merece lo mejor, pero dice el saber popular que lo mejor es lo opuesto de lo bueno.
El primer texto es de Santiago Loza y Lisandro Rodríguez; el segundo, de Lisandro Rodríguez, quien a su vez dirige ambas puestas con muy buenas y logradas intenciones. En una y otra se destaca la actuación profunda y cristalina, inquietante, generosa de José Escobar en el rol de la “chica con cama”. La otra mucama de Sencilla es interpretada por Mariano Villamarín, en tanto que Andrea Strenitz y Raúl Paniagua encarnan al matrimonio de Ella merece lo mejor.
Aunque se trata de dos piezas independientes, sin dudas conviene verlas juntas: como en todo díptico, cada tablero tiene su belleza, pero entre uno y otro logran despertar en el espectador algo que supera sus valores individuales.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Sencilla en este link a Alternativa Teatral. Y las de Ella merece lo mejor, en este otro link.
Una mucama y un matrimonio. El discreto encanto de someter sin prestar mucha atención parece un ejercicio de adiestramiento cotidiano. De tanto darle la forma deseada, la mucama termina pareciéndoles deseable. Pero esto es apenas un rapto que, mientras dura, fundamenta la autoindulgencia que se brindarán mañana. Ella, tan frágil, merece lo mejor, pero dice el saber popular que lo mejor es lo opuesto de lo bueno.
El primer texto es de Santiago Loza y Lisandro Rodríguez; el segundo, de Lisandro Rodríguez, quien a su vez dirige ambas puestas con muy buenas y logradas intenciones. En una y otra se destaca la actuación profunda y cristalina, inquietante, generosa de José Escobar en el rol de la “chica con cama”. La otra mucama de Sencilla es interpretada por Mariano Villamarín, en tanto que Andrea Strenitz y Raúl Paniagua encarnan al matrimonio de Ella merece lo mejor.
Aunque se trata de dos piezas independientes, sin dudas conviene verlas juntas: como en todo díptico, cada tablero tiene su belleza, pero entre uno y otro logran despertar en el espectador algo que supera sus valores individuales.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Sencilla en este link a Alternativa Teatral. Y las de Ella merece lo mejor, en este otro link.
jueves, octubre 01, 2009
teatro // Desvelada y sola, de Ximena Banús
Nada como un buen título para entrar en un espectáculo. Y acá lo tenemos, sin dudas. Porque a las cuatro mujeres que sucesivamente va encarnando Ximena Banús les sobra soledad y seguramente la noche las inquieta, no por miedos, sino por no darse paz ni siquiera cuando el fin de la jornada invita al descanso
Los monólogos que la artista ha elegido tuvieron origen en el ciclo Veladas temáticas (sospecho que el único que estuvo en escena de 2001 a 2008, con estilo, público y éxito propios), donde junto a Agustín Repetto, Javier Drolas y Martín Policastro crearon cientos de cuadros y otros tantos personajes. Así fogueada, y luego de haber transitado con solvencia un exigente texto dramático como Pelícano, de August Strindberg, Banús ofrece aquí su mirada que, aunque cruda e incisiva, aporta a la vez una dosis de ternura para con sus divertidos personajes, tan raros e hilarantes en la superficie como cercanos y queribles en sus fibras más profundas.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Desvelada y sola en este link a Alternativa Teatral.
Los monólogos que la artista ha elegido tuvieron origen en el ciclo Veladas temáticas (sospecho que el único que estuvo en escena de 2001 a 2008, con estilo, público y éxito propios), donde junto a Agustín Repetto, Javier Drolas y Martín Policastro crearon cientos de cuadros y otros tantos personajes. Así fogueada, y luego de haber transitado con solvencia un exigente texto dramático como Pelícano, de August Strindberg, Banús ofrece aquí su mirada que, aunque cruda e incisiva, aporta a la vez una dosis de ternura para con sus divertidos personajes, tan raros e hilarantes en la superficie como cercanos y queribles en sus fibras más profundas.
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Desvelada y sola en este link a Alternativa Teatral.
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