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miércoles, julio 16, 2008

teatro // Catedral y Exactamente bajo el sol, y el director que las presenta, Martín Flores Cárdenas

(Nota aparecida en la edición de julio de 2008 de la revista Llegás a Buenos Aires.)

Conversar con Martín Flores Cárdenas es como estar ante sus trabajos teatrales: el tono cálido y a la vez austero, el ritmo sereno, los silencios que vienen a completar las palabras, y una capacidad de convencimiento que, por lo sutil, sospecho ha de nacer de su propia convicción.
Se formó como actor con Laura Yusem y Elvira Onetto, con Mauricio Kartun y Alejandro Tantanian en dramaturgia, y también con Yusem en dirección. En 2003 debutó como dramaturgo con Éxitus, en la que actuaba junto a Chendo Hortiguera bajo la dirección de Onetto. Ya entonces (con 23 años) revelaba en esa pieza una particular, íntima e intensa mirada. Y siguió por ese camino, aunque no por el de la actuación: “A mi me importa mucho cómo se ve el trabajo, y actuando no puedo ver, por eso no creo que vuelva a actuar. Además, no me considero interesante como actor”. Nos queda, pues, el dramaturgo y director, en cuyo haber ya cuenta con Cuarto creciente (2005) y Marinero (2007). Y este año se lanzó con dos obras, Catedral y Exactamente bajo el sol

Catedral
“En un viaje comencé a leer De qué hablamos cuando hablamos de amor, y no pude parar hasta terminar el libro. En el resto de las obras de Raymond Carver descubrí mecanismos en su escritura que me interesan para escribir, además de que me siento muy afín con su mirada, puesta en la sensibilidad del ser humano. Me conmueve cómo escribe, escueto, limpio, simple; eso me seduce mucho”, explica Flores Cárdenas.
Antes de comenzar la función de Catedral, los actores están charlando en un rincón del escenario. Toman sus lugares, y Matilde Campilongo y Rafael Cejas comienzan a relatar una anécdota: un amigo de ella, ciego, vendrá a visitarla tras haber pasado muchos años contactándose a través de sus voces grabadas en cintas. La gris medianía de la vida de ella se ilumina con el recuerdo y la cercanía del amigo, mientras que para su marido, básico y no menos opaco, la irrupción del invitado es el advenimiento de una molestia, si no una amenaza. Chendo Hortiguera es el ciego que luego llega de visita, y asume su rol desde la acción. Este doble registro parece señalar la profunda diferencia entre el matrimonio, al que le sucede la vida, y el ciego que, sin más luces que aquellos, vive su vida.
“Carver y su mujer recibieron a un ciego en su casa. Ese dato me hizo reparar en que ahí, más que personajes, hay personas, y empecé a tener otros cuidados.”


De maestros y oficios
“Cuando descubrí a Carver no sabia qué era lo que me conmovía. Escribiendo, lo supe: las imágenes. Es que la mirada segmentada que traía de la escuela me hacía pensar entonces que teatro era lo que escriben Beckett o Gambaro, pero luego comprendí que Carver también es teatro.”
– ¿Tenés otras influencias?

– Del cine de David Lynch aprendí a valorar su rigor estético y una cuestión intuitiva que me lleva a definir que algo sea así aun sin saber por qué. Y observar pinturas, porque en la contemplación descubro el equilibrio, y lo que construyo en un escenario es una composición plástica: ese actor ahí parado durante un segundo, en ese segundo compone un cuadro. En esto, admiro mucho a Edward Hopper.

– ¿Y de la escena porteña?

– Uno de los pocos que tienen mucho rigor y un mundo propio, y que siempre me provoca algo cuando veo un trabajo suyo es Daniel Veronese: nunca me es indiferente lo que hace.

– ¿Qué rol preferís: dramaturgo o director?

– Creo que la dirección es lo que me sale más naturalmente. Cuando estoy escribiendo, confío mucho en que puedo dejar algo sin resolver porque sé que cuando pase al ensayo le voy a encontrar la vuelta. En la dirección me siento muy cómodo, y el trabajo con los actores me encanta. Pero escribir, aunque lo disfruto mucho, me cuesta más. Quizás es que también soy más exigente escribiendo. A mí me hace falta trabajar el texto primero, por más que después lo modifique; pero juntarnos y ver qué pasa con los actores sería para mí algo muy extraño.


Exactamente bajo el sol
“Silvina López Medin, la autora, es amiga mía, y quería que yo la dirigiera. Cuando ganó el premio del Instituto Nacional del Teatro, nos propusimos hacerla y, sin hablar más nada, comenzamos a trabajar. Ella quería que Francisco García Faure hiciera el papel del joven; en cuanto a la madre, nadie mejor que Alicia Palmes, con quien ya había trabajado en Cuarto creciente y nos entendemos muy bien. Y cuando se cae la actriz con quien venía ensayando para la hija, en el estreno de Marinero apareció Flavia Sinsky.” Parece que todo se dio como deseaban, al contrario de lo que sucede en la obra, donde los deseos no llevan sino a la infelicidad.
Madre e hija reciben en su casa a un pariente que vive en otro país, quien despierta en ellas incontenibles pasiones que apenas van dejando aflorar en la inevitable lucha que establecen por ganar su favor, su consideración, al menos su mirada. El deseo silente, apenas revelado, genera tensiones que ellas también pretenden ocultarse mutuamente. Él, en tanto, piensa en sus canciones, disfruta de los cuidados que le dedican, pero no se detiene en lo que provoca.
Exactamente bajo el sol –completa su director– es lo primero que dirijo con estructura más de obra: hay una situación muy clara, los conflictos, las fuerzas, todo es claro. Y si querés, tiene un principio, un nudo y un desenlace.”

En la charla, Martín Flores Cárdenas citó a algunos grandes nombres de la cultura norteamericana como Carver, Lynch y Hopper. Sin embargo, su teatro me evoca irremediablemente al cinematógrafo de Robert Bresson: esos mundos que, sin salir de un escenario mínimo, resultan gigantes a fuerza de ahondar lo íntimo y se construyen fibra a fibra, emoción a emoción. Con esa dedicación podemos confiar en que siempre (como le dice el ciego al hombre en Catedral) “va a salir algo lindo”.

Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Catedral en este link a Alternativa Teatral
Encontrá la ficha artística y técnica y la información de las funciones de Exactamente bajo el sol en este link a Alternativa Teatral.

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