Dicen que Dolly Guzmán, protagonista de películas poco recomendables y cantante en sórdidos escenarios, está muerta; sin embargo, su cuerpo no aparece. Y mientras los medios le sacan jugo a este nuevo capítulo de la inseguridad urbana dando cuenta de la búsqueda de sus restos o bien de su paradero, se desarrolla una muy profesional investigación policial que nos permite ir reconstruyendo la figura de esta diva de los bajos fondos a través de los testimonios de su mucama (muda en la requisitoria pero locuaz al dejar mensajes telefónicos), la encargada del edificio donde vivía (que sabe todo excepto lo que se niega a ver), su amiga de la infancia devenida monja y su madre (que regresa ocasionalmente de la muerte con más recriminaciones que datos). A esa información se suman algunas escenas de terrible zarandeo que no son más que la vida cotidiana de Dolly. Sin dudas, una mujer que estaba en problemas. O que sigue estando.
Esta rara pero eficaz mezcla de thriller delirante con esperpento porteño nació de la imaginación de Mónica Cabrera y toma vida con su trabajo. Especialista en crear mundos femeninos, al igual que en sus anteriores creaciones (como El club de las bataclanas, Arrabalera. Mujeres que trabajan y El sistema de la víctima) ofrece en esta mucho más que lo que podría considerarse un humor de género: detrás de sus mujeres están todas las marginadas y todos los marginados, y su humor se encamina siempre a decantar en una reflexión sin que esto signifique que lo hilarante se diluya.
Entre canciones (a las que Cabrera les pone tal expresividad que adquieren sentidos acordes a la trama), tiros, drogas y fugas, Dolly Guzmán demuestra que está bien viva y que aventurase con ella vale la pena.
Los viernes y sábados a las 21, y los domingos a las 20:30, en el Centro Cultural Caras y Caretas (Venezuela 370; reservas: 5354-6618).
Aquí, la ficha de ¡Dolly Guzmán no está muerta! en Alternativa Teatral.
jueves, febrero 07, 2008
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una actirz maravillosa y unica dentro del medio teatral, una artesana del oficio. Buena dramaturga, buena actriz buena puestista. Para ver sin falta.
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