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jueves, enero 24, 2008

periodismo // Bajá un cambio, Rafael

El pasado 7 de enero, en la entrada Éramos pocos… ¡y habló Sarlo!, hacia el final, citaba al pasar la nota ¿Qué plan?, publicada por Perfil dos días antes con la firma de Rafael Spregelburd (a quien, a partir de aquí, citaré por el nombre en lugar de hacerlo por su apellido no por cercanía, sino para simplificar: no tengo ganas de tipear Spregelburd muchas veces y verificar haberlo hecho bien). Y me despedía en esa entrada diciendo que “otro día deberíamos hablar de esta nota”. Pues bien, ese día es hoy. Vayamos desmenuzando la nota en cuestión, citándola y preguntándonos qué querrá decir cada frase.
“A varias semanas de los violentos cambios en los festivales porteños… (…) Leo –entre otras– la exposición que hace Beatriz Sarlo el domingo pasado en Perfil. Todo lo que dice es cierto…” Más abajo, Rafael cita al FIBA y al BAFICI. Pues bien, se nota que lee y comulga con Sarlo, y que viene en su auxilio para validar sus palabras, pero insiste en no leer la realidad: ya se sabe que el cambio en el BAFICI no fue violento; puede decirse que fue inesperado, injustificado y hasta estúpido, pero no violento. Y habría que recordar que la versión acerca de la violencia con que se desarticuló el equipo del FIBA nos llega por el ya célebre mail de Graciela Casabé
, sin que haya otra versión de lo sucedido. A mí –que me disculpen Rafael, Beatriz, Graciela y Javier– me cuesta creer en esa versión, y si creyera que es verdadera, no podría dejar de pensar en cuánto se mitiga la solidaridad cuando se dirige a quien –según versiones tan atendibles como la del mail de Casabé– ejerció otras formas de violencia, como lo son el ignorar el trabajo de muchísima gente durante tantos años, el favorecer negocios de amigos y parientes, o el disponer de dinero público para beneficiar a quienes en el futuro te defenderán… No, esto último no, pues nadie da dinero para que algún día lo defiendas; la lógica indica que la relación ha de ser la inversa: cuando alguien recibe $ 40.000.- (cuarenta mil pesos) para montar una obra sin pasar por concurso ni selección alguna, ese alguien defenderá a quien le concedió ese monto ya sea por gratitud o por desear el regreso de aquellos días felices, aunque la publicidad del asunto le dé un poquito de la paranoia. Perdón, de paranoia.
“La gestión anterior del FIBA fue desalojada en 48 horas; una gestión que –creo que nos consta a todos– no se alistó bajo ningún partido político…” Luego del golpe de efecto que genera volver a galopar montado en las palabras de su defendida, Rafael presenta como virtud el no haberse alistado bajo ningún partido político. Pero ¿para qué hacerlo, cuando tan pronto tuvo sus propios afiliados al casabé-grossmanismo, que aún hoy le rinden su fidelidad? Una persona que cuenta con tantos voluntarios para calzarse su camiseta, no tiene ningún interés en ponerse una ajena. Vamos, canten juntos, posmodernitos: “Ni radicales ni peronistas ¡babilonistas!”.
“Sus criterios pueden ser cuestionables pero es indudable que hay mucho que aprovechar de la experiencia ganada. Eso no quiere decir que la gestión fuera óptima o inmejorable. Pero es de una torpeza acuciante desatender el pasaje de información entre una gestión y la siguiente.” Aquí, Rafael, que sí acepta la versión de Casabé, parece no aceptar la versión que señala el vaciamiento de las oficinas del FIBA. Porque de creer en esta última, es a la misma Casabé a quien debería decirle que “es de una torpeza acuciante desatender el pasaje de información entre una gestión y la siguiente”. Pero no podemos negarle a Rafael el derecho de elegir la versión que más le guste.
“Porque pensar –pensar en serio– implica separar la apariencia de la esencia y arribar a argumentos que preserven el futuro, por sobre todas las mezquinas conveniencias del chiquitaje coyuntural.” Entonces, defender a Casabé –que es lo que está haciendo–, ¿es grandeza y generosidad desinteresada? ¿Desde dónde pretende hablar Rafael? ¿Acaso no se enteró que Benedicto XVI anuló el limbo?
“Escucho con agrado que el nuevo director del FIBA será Rubén Szuchmacher. Es un tipo culto, director teatral y director de una sala independiente. Le deseo la mayor de las suertes.” Que Sarlo haya dicho que Szuchmacher es “un director de teatro reconocido, gestiona un pequeño teatro también reconocido y seguramente tiene ideas interesantes para el festival”, vaya y pase, pero que un tipo de teatro como Rafael señale apenas eso es simplemente una mezquindad. Pero, por supuesto, si le reconociese algo más a Szuchmacher, evidenciaría que Casabé era una persona poco indicada para estar donde estaba.
“No se cuestiona el recambio, que es –incluso– necesario. Pero estoy seguro de que el plan no existía cuando se vaciaron las oficinas. El plan lo deberá construir ahora Szuchmacher, y no dudo que tendrá ideas y ganas. Pero seguro que no estaba en la lista macrista durante la campaña.” Esto es genial: Rafael tiene una mirada profundamente crítica sobre nuestra democracia –por eso, unas líneas antes, pudo decir que “votar es poner personas en sillones”–, pero ahora le da un ataque de ingenuidad y cree que, en esta misma democracia, un partido debería tener una plataforma tan completa que incluso expusiese su plan para con el FIBA. Porque de eso habla cuando dice, con equívocos conceptos, que “no estaba en la lista macrista durante la campaña”, ¿no? ¿O planteó la ambigüedad para que se pueda pensar que quien “no estaba en la lista macrista durante la campaña” fue Szuchmacher? Claro que no podemos saber con qué intención escribió eso, pero sí podemos afirmar que no es un novato escribiendo como para poder ser o no preciso cuando quiere.
Pero si bien terminó nuestra lectura de esa nota, lo que continuó fue la bravata escrita: en la edición de Perfil del pasado sábado 19, Rafael vuelve al ataque bajo el título El pasquín trotskista
, donde dice responderle a Fogwill, pero aprovecha esa respuesta para machacar con lo mismo.
Refiriéndose otra vez a la nota de Sarlo, dice que ella “publica una idea que creo compartir y su información –hasta donde me consta– es verdadera”. Parece que hay gente que no escucha una sola campana: vive adentro de ella para que “no le conste” más nada.
“No hay contradicción en avalar la necesidad de un recambio de sangre, y al mismo tiempo deplorar la forma en la que unas personas son reemplazadas por otras sin ajuste a ningún plan previo.” Rafael no quiere entender que tampoco hay contradicción en deplorar la forma en la que echaron a Casabé y, al mismo tiempo, celebrar que por fin la hayan rajado. Y quizás podríamos agregar que seguramente no hubo un plan del macrismo, pero sí durante años el plan de mucha gente fue ver a Casabé fuera del FIBA.
“Es ese asalto mafioso de los gobernantes a las instituciones y esa falta de debate sobre el plan cultural lo que Sarlo o yo cuestionamos. Szuchmacher (…) tendrá propuestas para un Festival diferente, lo cual me parece regio. Y no hay contradicción en esto: podremos debatir este festival a posteriori. Pero esas propuestas, ese plan, ¿tenían que ver con darles 48 horas a los empleados anteriores para rajar?” ¿Cuál es la institución que los gobernantes asaltaron mafiosamente? Me cuesta creer que un negocio con sucursal en un edificio público sea una institución. Pero, para no abrir tantos frentes, concedamos que lo era. Lo que huele raro, si no feo, es que Beatriz Sarlo y Rafael ahora, recién ahora, recién luego de diez años se den cuenta que falta un debate sobre el plan cultural. ¿Acaso lo hubo en tiempos de Casabé? Se habrá hecho en su casa, en alguna sobremesa, porque nada supimos de su existencia. Y de nuevo el impacto de las 48 horas…
“El FIBA no es ‘propiedad’ del gerente de turno, sino –en principio– de los ciudadanos.” Y acá me enojo, porque las mismas personas que estaban con las espaldas apoyadas en la puerta para ayudar a controlar quién entraba e impedir el acceso de muchas otras, ahora –que no están adentro– levantan la bandera de la propiedad ciudadana del FIBA. No se trata de coherencia, eso está claro; pero… ¡hay que tener cintura!, ¿eh?
Finalmente, Rafael le enrostra a Fogwill tener “una versión incompleta del asunto. Como todos, bah. (..) Pero usted cita mal –y recortada– una información (…) sólo para demostrar un punto…” Parece que, aunque no los contenidos y las ideas, la metodología de los columnistas de Perfil es la misma: basarse en versiones incompletas.
Pues bien, esto es todo en relación a las dos notas de Rafael. Pero hay más…

Y ahora, Alejandro
En la edición 119 de Noticias Urbanas, Alejandro Tantanian dice lo suyo. ¿Lo suyo?
Si quieren leer la nota entera, hagan click aquí.
Yo sólo tomaré algunas partes (espero que Rafa no me diga que cito mal y recortado).
“Cuando un Gobierno asume, tiene derecho de proponer políticas y decisiones. Al Festival Internacional de Teatro le dieron cuarenta y ocho horas para desalojar la oficina y llevarse todo. Desarmaron los equipos (…) Se tomó un espacio público como si fuese privado. Salió una nota de Beatriz Sarlo que explica esto. Estoy de acuerdo en un ciento por ciento con lo que dice. No hubo una política cultural previa. (…) Como dice Sarlo, hay ciertos intelectuales que asumen cargos con el argumento de que ‘si no lo agarro yo, lo agarra cualquiera’ y antes eso se llamaba ‘oportunismo’.”
Esto es “lo suyo”. ¿O es un texto de ambos? Si estuviera Daulte, esto sería la continuación de La escala humana: un trabajo conjunto.
Pero Alejandro yerra groseramente en algo: dice que “le dieron cuarenta y ocho horas para desalojar la oficina y llevarse todo”, lo que podría dar a entender que Casabé, así como se fue en cuarenta y ocho horas, también se llevó todo. Y si se llevo todo cometió la “torpeza acuciante” de “desatender el pasaje de información entre una gestión y la siguiente” que señala Rafael. ¡Epa! Aquí hacen falta muchos debates, pero el primero podría ser un debate Spregelburd-Tantanian, titulado “La moralidad del llevarse todo, si es que nos ponemos de acuerdo en que se lo llevó o no”.
Bajá un cambio, Rafael. Bajá un cambio, Alejandro. ¿O era tan nutritiva la teta del FIBA que los desespera haberla perdido? No olviden que hay mucha gente que vive bien y dignamente sin siquiera haberla tocado.

Pedido final
Por favor, no me vengan con que Spregelburd y Tantanián son buenos tipos; lo serán, y yo no podría negarlo, pero es una excusa estúpida. Yo también soy bueno y con eso no hacemos nada en cuanto a política y debate cultural. Lo que necesitamos de ellos es que sean buenos dramaturgos, buenos ciudadanos, buenos actores políticos.

11 comentarios:

  1. Como no tengo el nivel de empapamiento en el tema, mis lecturas sobre esta cuestión tenían la reserva lógica de quien lee mucho entrelíneas, porque no estaré muy mojado por haber estado muchos años lejos de la humedad de Capital Federal, pero sé que en todos lados se cuecen habas.
    Me había perdido la nota de Sarlo (aprendí a evitarla de chico) pero hubiese sido un antecedente para tener en cuenta.
    Luego, Fogwill se pelea con Sarlo, y suma más del vodevil literario con regusto a la vieja pelea por Soriano, y ahora sí, las cosas parecen entrar en los casilleros correctos.
    Para mí son dos temas: el primero es hijo del elevado nivel de sentido de impunidad que tienen los que se creen imprescindibles o intocables (iba a encomillar, pero dejo al que lee la libertad de los eufemismos o peyoratismos) que sienten un atropello por hacer lo que hace todo funcionario que es invitado a dejar sus funciones: irse expeditivamente.
    Por otro lado, el otro tema es que ya todos sabemos que Macri es el demonio, y si Macri te raja, mágicamente sos un ángel. Psé.
    A mí no se me puede acusar de macrista, pero si hasta el mismo Sprungelfeerdensen reconoce que el problema no es el cambio, que el nuevo designado es solvente en el tema, sino... sino... ¿qué? ¿Cuál es el problema? Sigue el nuevo funcionario, y Sprelguelberg debiera estar diciéndole a Casabé que ya que es tan importante, le dedique un poco de tiempo a no “desatender el pasaje de información entre una gestión y la siguiente” en lo que ella estime insoslayable para que el recién designado lleve a buen puerto el festival ¿no? Y listo. Y a enojarse con Casabé si se lleva el famoso trabajo de tantos años al infierno de los ingratos.

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  2. Brillante tu nota Lucho. Habría que agregar que el problema de los bien pensantes es que no se dan cuenta que es Casabé la que reclama por un espacio privado dentro de lo público. Y Rafael, Alejandro, Sarlo, etc, son incapaces de ver eso. Seguramente, es el caso de los primeros, porque se han beneficiado mucho con este tipo de Festival. Y sobre todo con los $40.000.- que le dieron a Rafael para hacer una obra que ya habia hecho... (¿No es raro el silencio de Ricardo Bartís en todo esto? Siempre se las arregla para quedar bien parado, criticando a los organismos oficiales, cuando es sabido que todas sus obras se estrenaron en organismos oficiales o financiadas con dinero oficial de otros países.)Por eso, un debate sería muy bueno, pero ellos piden ese debate porque saben que ese debate jamás se va a dar, porque no existen los foros correspondientes para realizarlo. Ni Argentores, ni la Asociación de Actores, ni ninguna organización está en condiciones de llevar adelante ese debate. Por eso lo piden, porque saben que es imposible. Porque si ese debate se llevara adelante, ellos serían los primeros en ser cuestionados.

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  3. Fender, usted no tendrá "el nivel de empapamiento", pero le sobra lectura y deducción.

    Anónimo de 10:46, Bartís es un gran teatrista, un buen maestro, y reconozcámosle también que en este momento está mostrando más pudor que Spregelburd & Cía., porque al menos no se expone en contradicciones tan vulgares que terminan de tratando de infradotado al interlocutor. Si Bartís hablase, ¿podría denunciar a la gestión anterior, la que benefició –gracias al programa El Festival produce– su obra La pesca en el último festival con la misma irregularidad y por el mismo monto que a Rafael con La paranoia? Es evidente que no. Por el contrario, ¿acaso saldría a apoyar a la gestión anterior? Menos: el diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo.
    Y lo aliento a dejar de ser anónimo.

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  4. Lucho: tu nota es clara, profunda y muy verdadera, tan verdadera que asusta un poco. Solo te pregunto si la Beatriz Sarlo que aparece como asesora en una obra del San Martín ´para la temporada 2008 es la misma que la que escribe en Perfil. Hay algo que no em cierra, si es la misma ¿ estaria cobrando un sueldo pagado por los que supuestamente ella denuncia como violentos? ¿ Estaría trabajando bajo las órdenes de Kive Staiff? Habría que contarle un poco quien es y quien fué este señor.
    Juan

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  5. Luchito molotovJan 28, 2008 11:01 AM

    Luchito, no te confundas, vos no sos bueno, no, no.

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  6. Aprendo mucho de la actualidad a través de los debates políticos culturales leyendo este blog y las notas que desde aqui se enlazan.
    En este debate particular hay muchos matices, intereses y rencillas internas.
    Personalmente creo que esta burguesía intelectual está obsoleta. Creo que no hay nada fértil en ella.
    Siento que, participar de ella, incluso criticándola, nos pone en riesgo de legitimarla.
    Ya que esto es, lamentablemente, lo que nos toca vivir, apoyo el reclamo de "Que sean buenos ciudadanos, buenos dramaturgos, buenos actores políticos" Ese es el diálogo que hay que mantener con esta gente.
    El foco está en el sentido común, cada quien debe hacer bien su trabajo, sin negociar ni especular con su ética ni con su ideología. Nuestros derechos deben ser respetados y si nunca nadie respetó ni respeta nuestros derechos, somos nosotros, los marginales, los que tenemos que luchar por eso en vez de legitimar esta patética producción cultural de ideas que parece un programa de chimentos para intelectuales y artistas.
    Alan Robinson

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  7. muy bueno lo que dice la nota. Lo de NU lo habia leido y tambien me sorprendio lo de Tantanian. Que bueno que pones los links para llegar a varias publicaciones y conocerlas mas.
    Sos un gran periodista y te felicito por tu investigacion y por lo que decis. Ojala hubiera otros que hicieran lo mismo...

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  8. Marcos LevinsonFeb 1, 2008 10:18 AM

    Manga de resentidos!

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  9. Marcos LevinsonFeb 1, 2008 10:25 AM

    Sigan protestando!
    firmasporelarte.blogspot.com

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  10. Marcos...decis re-sentidos porque sentimos mas que otras personas?! Lamento que haya gente que les cueste creer que todos no pensamos igual y lo que es peor, que no tenga argumentos para demostrar que uno esta equivocado. Ademas de no considerar que soy protestona (existe esta palabra?) me parece que es mas productivo "protestar" que "negar o ignorar".

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